Ex directores de la CIA piden a Obama no investigar las torturas

Afirmaron que lo hicieron con el objeto de que no se debilitara la lucha contra el terrorismo
WASHINGTON.- En una muestra de las resistencias que provoca la investigación de las torturas en los interrogatorios de la CIA durante el gobierno de George W. Bush, siete ex directores del organismo de inteligencia pidieron al presidente Barack Obama que suspendiera la pesquisa, puesta en marcha por su gobierno.

"Este enfoque dañará seriamente la voluntad de los oficiales de inteligencia de arriesgarse para proteger al país -dijeron los ex funcionarios en una carta-. En nuestra opinión, esa actitud es vital para tener éxito en la larga y difícil lucha contra los terroristas que continúan amenazándonos."

El pedido es una respuesta a un anuncio realizado el mes pasado por el secretario de Justicia, Eric Holder, el 26 de agosto pasado.

Holder anticipó ese día que nombrará a un fiscal independiente que investigue posibles abusos cometidos por el personal de la CIA durante los interrogatorios que violaron las normas impuestas por el gobierno de Bush. Los republicanos criticaron duramente la decisión. El actual jefe de la CIA, Leon Panetta, también se opone a la pesquisa, aunque no firmó la carta enviada a Obama.

Tres de los siete ex funcionarios que solicitaron en la misiva el cierre de la investigación trabajaron en el gobierno del antecesor de Obama. Los voceros de la Casa Blanca no habían respondido hasta ayer los pedidos de la prensa para realizar declaraciones sobre la carta.

Los ex directores de la CIA que hicieron el pedido son Michael Hayden, Porter Goss y George Tenet, que trabajaron allí durante el gobierno de George W. Bush; John Deutch y James Woolsey, que lo hicieron con Bill Clinton; William Webster, que lo hizo con George H.W. Bush, y James Schlesinger, con Richard Nixon. Tenet también trabajó con Clinton.

Los incidentes en los interrogatorios fueron expuestos por el inspector general de la CIA al Departamento de Justicia durante el gobierno de Bush, pero los funcionarios de Justicia de esa época sólo procesaron un solo caso.

"Si las investigaciones penales cerradas por fiscales de carrera durante un gobierno pueden reabrirse fácilmente con la dirección de políticos designados en el siguiente, las negativas a entablar procesos podrían tornarse irrelevantes", escribieron los ex directores.

Prisionero muerto

El diario The Washington Post informó en su sitio de Internet que el Departamento de Justicia se centraría sólo en dos o tres casos, con el fin de llegar a un posible encausamiento.

Uno de los casos, según dijo el diario, se refiere a un prisionero afgano que murió después de ser golpeado y fue encadenado, en una noche fría, sobre un piso de cemento, sin frazadas.

Según el rotativo, el hombre fue torturado en el centro conocido como Salt Pit, al norte de Kabul, donde falleció en noviembre de 2002.

Holder precisó hace un mes que la reapertura de investigaciones cerradas por el gobierno anterior no necesariamente significa que los responsables de las torturas sean incriminados.

Aunque algunos informes afirmaban que una decena de casos serán revisados, The Washington Post sostuvo que el número será mucho menor. Hasta el fecha sólo un ex contratista de la CIA, David A. Passaro, ha sido declarado culpable por golpear a un prisionero en 2007.

Pero Passaro no fue sentenciado por haber cometido asesinato, a pesar de que el prisionero habría muerto a consecuencia de sus golpes.

Agencias AP y EFE

Maratón televisiva por el plan de salud

* WASHINGTON.- El presidente Barack Obama protagonizará entre hoy y mañana una maratón televisiva, con cinco entrevistas en distintas cadenas y la aparición en el show de David Letterman, lo que lo llevará a ocupar más de 100 horas en pantalla. Obama hablará en las cadenas ABC, CBS, NBC, CNN y Univisión, con el principal objetivo de defender la reforma del sistema de salud, lo que marcará un récord de presencia mediática para un mandatario norteamericano. Obama dijo a la CNN que el racismo juega un papel importante en las críticas en su contra, pero que el tema racial no es la principal motivación de sus detractores.

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