La directora de Tránsito admite que de noche faltan taxis

La directora de Tránsito admite que de noche faltan taxis
La directora de Tránsito de la Municipalidad, Marcela Biscotti, aseguró ayer que en la ciudad "de noche faltan taxis" y los conductores a los que se les remite el auto al corralón tras un test positivo de alcoholemia, "pasan horas en la calle intentando encontrar uno que los lleve a la casa".
La funcionaria les respondió así a los tacheros que un día antes se habían quejado de una supuesta merma en los controles de tránsito y alcoholemia en las madrugadas, situación que fue negada de manera rotunda por Biscotti.

   La polémica se desató luego de que el miércoles por la mañana, en pleno microcentro, el conductor de un taxi Peugeot 504 fuera embestido por un Renault Megane amarillo que circulaba a alta velocidad por Laprida al 1000 (entre San Luis y San Juan). Algunos testigos señalaron que el conductor tenía signos de haber ingerido alcohol. El hecho disparó las críticas de los taxistas, quienes manifestaron que "los controles de tránsito, incluso los de alcoholemia, quedaron en la historia".

   En ese marco, el dirigente de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti), Mario Cesca, destacó que habían mermado los operativos como consecuencia de "restricciones presupuestarias en la Municipalidad. Los controles están muy acotados los días de semana en el microcentro y disminuyeron notoriamente fuera de los horarios habituales", aseguró.

   Si bien Biscotti admitió que existe un recorte presupuestario (ver aparte), destacó que "de ninguna manera afecta a los operativos de alcoholemia ni de control de motos, que se siguen realizando con total normalidad". Además, subrayó que "no hay ninguna merma de agentes".

A la deriva. A la hora de analizar qué sucede con el tránsito durante las noches, la funcionaria no anduvo con vueltas. "La gente sale cada vez más en auto porque sino no tiene cómo volver a la casa", aseguró y destacó: "Nosotros vemos cómo esperan horas para conseguir un taxi".

   Respecto al accidente ocurrido en Laprida al 1000, señaló que los operativos se hicieron en la zona. "Un choque a las 7 de la mañana no significa que no hubo controles de tránsito", puntualizó.

   La funcionaria admitió que "tampoco se puede detectar a todos los que conducen alcoholizados. La cantidad de gente que circula por la ciudad es mucha y, por más que tengamos cuatro o cinco operativos en las zonas más frecuentadas, no siempre se llega a todo", manifestó y destacó que "las mismas personas que deben hacer los controles, muchas veces realizan otras tareas, como por ejemplo desviar el tránsito a raíz de que se instalaron piquetes".

   A la vez, minimizó los hechos ocurridos y dijo que no había pruebas de que el conductor del Renault Megane amarillo estuviera alcoholizado.

Educación. Biscotti aseguró que desde su repartición se está trabajando fuertemente en los operativos de tránsito. Uno de ellos es el control en las escuelas de la doble fila. "Lo hacemos en forma rotativa y vemos cómo cuando están los agentes los padres estacionan a dos o tres cuadras de la escuela, pero cuando no están, vuelven a la doble fila". De allí que la funcionaria resalte la falta de una cultura de educación vial.

   También confirmó que los controles de alcoholemia se centralizaron en los lugares donde hay mayor cantidad de jóvenes, como la zona de Pichincha y La Fluvial. "Además los agentes siguen haciendo el patrullaje por Pellegrini y la zona norte, aunque ésta se vea menos concurrida en esta época".

   En cuanto a los operativos por motos, destacó que cada día se remiten entre 12 y 15 al corralón municipal.

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