El director del INDEC denunció la manipulación de la inflación en 2007

El director del INDEC denunció la manipulación de la inflación en 2007
El 20 de marzo de 2007 firmó una misiva con otros funcionarios de carrera del ente en la que repudió "el contenido y la forma de cálculo" y el cambio de metodología del Índice de Precios. Un soldado fiel que hoy mira para adelante.
Norberto Itzcovich, el economista que articula políticamente entre Guillermo Moreno y Amado Boudou y que puso la cara ayer para "despejar todas las dudas infundadas" sobre las estadísticas del INDEC, no es precisamente un kirchnerista de la primera hora. Lejos de haber defendido siempre la intervención del secretario de Comercio en el organismo, el actual director técnico firmó el 20 de marzo de 2007 una carta redactada por directores de carrera y coordinadores del ente donde se repudiaba en duros términos "el contenido y la forma de intervención en el cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) desde enero de 2007". La misiva, que también suscribieron técnicos luego desplazados por las huestes de Moreno y del ya ascendido Itzcovich, advertía en aquel momento la "preocupación" de los firmantes por "el cambio de metodología de cálculo y los procedimientos" para relevar los precios desde el Estado.

Itzcovich fue el hombre elegido por Boudou para intentar poner fin de una vez a las sospechas sobre las estadísticas oficiales, que empezaron por la inflación pero luego se extendieron a la pobreza, el desempleo, la actividad industrial y hasta los datos de la producción agropecuaria. El jefe del Palacio de Hacienda lo suele presentar como "un técnico de carrera" y ayer lo dejó a cargo de la maratónica conferencia de prensa donde había prometido difundir precisiones sobre el cálculo del costo de vida, pero que terminó usando sólo para criticar las mediciones anteriores.

El Colorado –como lo llaman sus íntimos– olvidó rápido su "preocupación" por los retoques e inició su viraje al oficialismo a mediados del mismo 2007. El año pasado ya militaba en el PJ junto a Moreno y este año –hace pocas semanas– se lo vio codo a codo en una caminata proselitista con Néstor Kirchner, durante la inauguración de un barrio de viviendas construido por la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Para que no quedaran dudas de su incondicionalidad, en un reportaje que concedió a Crítica de la Argentina publicado el 9 de julio, el funcionario exhibió en su despacho una foto del matrimonio presidencial, usó una corbata con pingüinitos y aclaró que quedaba "Moreno para rato".

Era cuando corrían los rumores más fuertes de que dejaría el Gobierno, como debió hacerlo el polémico secretario de Transporte, Ricardo Jaime.

No obstante, en su carta de marzo de 2007, Itzcovich sostenía que cualquier modificación en las cifras "que no se ajuste a criterios y métodos rigurosos, reconocidos y recomendados nacional e internacionalmente por las instituciones especializadas, afecta directa e indirectamente y pone en grave riesgosa calidad, confiabilidad y comparabilidad histórica de la información, así como la credibilidad y confianza en el conjunto de las estadísticas públicas por parte de los usuarios y la población en general". También advertía que el descabezamiento del área encargada de medir los precios "fragiliza los objetivos rectores del INDEC y del Sistema Estadístico Nacional, que es el de proveer –tanto al Estado y al Gobierno como a distintos sectores de la sociedad civil– información objetiva, confiable, comparable y oportuna".

El texto llevaba 38 firmas, entre ellas la de Cynthia Pok, la directora de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que se negó a calcular la pobreza en base a la cuestionada medición de precios de Moreno y por eso fue desplazada de su cargo. Itzcovich la suscribió como director del Sistema Nacional de Nomencladores (SNN), el puesto que ocupaba hasta que inició su vertiginoso ascenso.

El Colorado aclaró el viernes pasado que ninguno de los 31 informes mensuales de inflación publicados desde enero de 2007 se recalculará, incluso aunque el Consejo Académico convocado por Boudou detecte irregularidades en su confección. Es porque en Economía temen iniciar una ola de juicios contra el Estado, no sólo de los acreedores de la deuda pública a los que Kirchner prometió en 2005 pagarles más si la inflación crecía, sino también de personas que hayan firmado contratos privados con indexación y que se sientan perjudicados por la subestimación de los índices.

En ese contexto, casi con las manos atadas y con Moreno siguiéndolo de cerca, Boudou sólo atinó a repetir lo que ya intentaron sin éxito Alberto Fernández en mayo del año pasado y Sergio Massa en julio, apenas lo reemplazó como jefe de Gabinete: descalificar los cálculos previos para presentar la intervención como una mejora de lo que antes se hacía mal.

Los argumentos de Itzcovich fueron incluso idénticos a los que presentó el Gobierno el 7 de mayo del año pasado, cuando organizó un seminario en el Sheraton de Pilar con estadísticos invitados de España y Estados Unidos. Ésa fue la primera vez que los tres incondicionales a Moreno en el INDEC mostraron sus caras públicamente. En aquel evento también aparecieron Ana Edwin y Beatriz Paglieri.

Ahora, en medio de una crisis política más severa, difícilmente logren mayor eco entre los críticos de las cifras oficiales. Menos aún si él mismo desconfiaba de ellas hace apenas dos años y medio.

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