UNC dirá cuánto cuestan municipales a la ciudad

Lo suscribirá hoy el intendente. Estará listo en 45 días y costará 24.000 pesos. El municipio busca apoyar su diagnóstico en la autoridad y prestigio de UNC.
Acosada por el gremio y, por eso, urgida por la necesidad de contar con un arbitraje de prestigio, la Municipalidad firmará hoy un convenio con el Ifap (Instituto de Investigación y Formación en Administración Pública), dependiente del Rectorado de la UNC, para determinar con precisión cuál es el impacto de los sueldos dentro del presupuesto municipal.

La información fue brindada ayer por el secretario de Gobierno, Guillermo Luque, quien, a su vez, es el principal negociador que tiene el intendente Daniel Giacomino en el complejo conflicto con el gremio de los municipales (Suoem).

Esta fue una de las medidas anunciadas por el jefe comunal cuando estalló el conflicto, a principios de junio, debido a la decisión de Giacomino de recortar el gasto en sueldos (éstos no se tocaron pero sí tres adicionales: horas extras, prolongaciones de jornada y bonificaciones).

La dedicación a sueldos es de alrededor del 74% de los recursos presupuestarios, un récord absoluto desde la reinstitucionalización del país, en 1983. Pero, seguramente, en los más de cuatrocientos años que tiene la ciudad nunca se llegó a semejante gasto en sueldos, tampoco al tamaño de la actual planta de empleados (10 mil), cuya magnitud y calidad refleja con fidelidad el “genio” político de su responsable: Luis Juez.

Para disimular sus leoninas pretensiones sobre los recursos y la omnívora presencia de la partida Sueldos, el secretario general del Suoem, Rubén Daniele (licenciado en Economía, valga aclararlo), computa entre los ingresos hasta los ATN que Giacomino ha gestionado desesperadamente en Buenos Aires, llegando a afirmar que salarios no se llevan más del 55% de sus ingresos ordinarios.

Demás está decir que la opinión de Daniele tiene, en la intemperie de la ciudad, bajísimo crédito, y que su fuerza sólo está en las reparticiones y, en particular, en la capacidad de daño del gremio en las calles y los servicios municipales.

Por todo esto y por la encrucijada en que se encuentra el intendente con el sindicato, hoy se firmará el acuerdo que tratará de poner blanco sobre negro en el real impacto de los sueldos en los recursos del Palacio 6 de Julio.

Este estudio costará 24 mil pesos y lo realizará el Ipaf dentro de los próximos 45 días. Esto es mucho tiempo para las urgencias del gobierno municipal. También es poco comprensible que no se haya encargado antes, cuando desde mediados de junio que Giacomino lo había anunciado.

Esta demora va a jugar en contra de las expectativas de Giacomino de contar con un veredicto sólido y respetable en medios políticos y también la prensa, y restarle algún punto más a la ya bajísima imagen del Suoem ante la opinión pública. Para resumirlo, sería como un sustituto de la fallida consulta popular que, no por casualidad, ahora se estudia relanzar.

Otra iniciativa, con los mismos objetivos, es encargar un censo de empleados municipales, que dé cuenta de su cantidad por repartición. La sospecha es muy vieja: hay un porcentaje importante que agentes que ninguno de los funcionarios sabe a ciencia cierta dónde trabaja.

A mediados de 2001, antes de que estallara la administración de Germán Kammerath, su entonces secretario de Economía, Hugo Zothner, admitía que no estaba en condiciones de informar sobre el destino laboral efectivo de cerca del 12 por ciento de la planta. En aquellos años era de 7.500 empleados, por lo que hablaba del destino desconocido de nada menos que de 900 agentes.

Aún sin impactar el mayor descalabro en estos aspectos que seguramente generó el tsunami Juez, ese porcentaje significaría en la actualidad nada menos que el paradero desconocido de 1.200 empleados.

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