Diputados votó a favor y Aerolíneas quedó a un paso de la expropiación

El proyecto oficial obtuvo 153 votos, contra 84 que reunió la oposición.
A 17 años de su privatización, Aerolíneas Argentinas quedó ayer a un paso de volver a manos del Estado. Tras un debate de seis horas y media, la Cámara de Diputados aprobó la expropiación de las acciones de la compañía por 153 a 84 votos. Y el Senado le daría la categoría de ley en dos semanas, para permitir que la operación se concrete antes de fin de año.

En el proyecto se establece la continuidad de los servicios de la línea de bandera, que desde julio es sostenida por el Gobierno. Además, declara de "utilidad pública y sujetas a expropiación" a Aerolíneas, Austral, Optar, Jet Paq y Aerohandling, todas del grupo español Marsans, que ayer retrucó con dureza (ver "Persecución).

El oficialismo accedió a reformar el texto oficial para sumar a sectores opositores y garantizar una mayoría amplia. Los nueve ex aristas del SI y Claudio Lozano (CTA) viraron de la abstención al voto favorable al conseguir que se contemple la discriminación entre deuda legítima e ilegítima para el momento en el que el Estado asuma el pasivo de la compañía. También adhirieron radicales y socialistas K, el cobismo y fuerzas provinciales.

"Todos sabíamos que si fracasaba la compra se procedía con la expropiación", afirmó Agustín Rossi, titular del bloque K. El oficialismo celebró el resultado, pese a que obtuvo 14 votos menos que en la ley de rescate de Aerolíneas, aprobada en agosto. Unos fugaron a la oposición (peronistas que dejaron el kirchnerismo tras los pasos de Felipe Solá) que tuvo 5 votos más y el resto se explica por las ausencias.

El grueso de la oposición (UCR, Coalición Cívica, PRO y peronistas disidentes) propuso como alternativa la creación de otra línea de bandera a partir de la expropiación sólo de los bienes, para evitar el pago de la deuda que el Tribunal de Tasación calculó en 1.072 millones de dólares. El adolfismo se diferenció y promovió la quiebra con continuidad.

"Estamos garantizando la continuidad de un servicio público", fundamentó Mariano West en nombre del oficialismo. Y acusó al grupo Marsans de "hacer abandono" de la compañía.

Aunque el oficialismo sumó aliados a varias puntas, no pudo evitar que muchos se plegaran a los ataques contra el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, alegando falta de control sobre el funcionamiento de Aerolíneas. Fueron los casos de Lozano ("Jaime es a Aerolíneas lo que Moreno al INDEC", ironizó), Raimundi, Vilma Ibarra y Daniel Katz. Menos diplomáticos, los que votaron contra el proyecto oficial reclamaron la renuncia del funcionario.

La defensa más encendida de la expropiación corrió por cuenta del socialista K Ariel Basteiro, ex director de Aerolíneas por el kirchnerismo. Sostuvo que el Gobierno "tuvo la dignidad de avanzar sin temer a la amenaza de juicios internacionales de parte de Marsans".

Con más tecnicismos, el kirchnerista Alejandro Rossi -hermano del jefe de bancada- consideró que la modalidad de expropiación propuesta "es la vía menos costosa". Con todo, admitió que "la deuda con los proveedores se tendrá que pagar" y recordó que el Estado también es acreedor. Estimó que la propuesta opositora "significaría pagar al contado $ 750 millones por los bienes de la empresa" y afrontar juicios con Estados Unidos, Francia, México y Suecia por los aviones que les pertenecen.

Desde el macrismo, Esteban Bullrich le pidió "un numerito sobre lo que nos costará". No recibió respuesta, pero la aclaración -si hacía falta- la hizo la peronista disidente Marta Velarde: "Expropiar es pagar toda la deuda". El socialista Lisandro Viale echó más leña. "Van a pagar los que no tienen para volar", afirmó.

Las críticas del radical Rubén Lanceta se extendieron a toda la política pública. "El PJ gerencia un Estado bobo", indicó. En el cierre, Agustín Rossi defendió la preservación de las 9.000 fuentes de trabajo y alegó que "en este servicio los empleados son un engranaje esencial". Llegó la votación y los gremialistas aeronáuticos festejaron en los palcos.

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