Diputados y técnicos repudiaron el despido del jefe de la Sindicatura

Legisladores de la oposición y el gremio del sector, contra las presiones de Moreno.
La decisión de la Casa Rosada de forzar la renuncia del síndico general de la Nación, Carlos Pacios, por pedido de Guillermo Moreno, generó el repudio de los legisladores de la oposición (que serán mayoría desde el 10 de diciembre) y del personal que trabaja en los organismos de control. Los diputados lo calificaron como un "nuevo atropello institucional", mientras que los gremios que nuclean a los síndicos y miembros de entes de control estatales ayer estaban reunidos en Córdoba y la medida les cayó muy mal.

La salida de Carlos Pacios se concretó por presiones de Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior, como parte de un proceso para dominar todas las dependencias estatales que tienen relación con Papel Prensa, una empresa en la que Clarín y La Nación son socios del Estado. "A esta altura, está claro que la influencia de Moreno es clave en el mal funcionamiento de la economía", definió el diputado nacional Claudio Lozano (Buenos Aires para Todos).

El legislador electo Ricardo Gil Lavedra (Acuerdo Cívico y Social) entiende que "el Gobierno hace uso del dinero público a su arbitrio y no tolera ninguna clase de controles. Este manejo abusivo parece propio de una republiqueta de otros tiempos", se lamentó.

La diputada radical Silvana Giudici comparó esta intromisión en Sigen con la intervención del polémico funcionario en la manipulación estadística del INDEC. "Empezaron de la misma forma, desplazando empleados de sus áreas y forzándolos a renunciar por las prácticas patoteriles de Moreno y sus seguidores, para luego designar a Beatriz Paglieri", detalló.

Moreno no aceptaba la actuación de Carlos Vidal y Alejandro Turri como síndicos estatales en Papel Prensa. Ninguno de los dos presentaba los informes adversos sobre la papelera que Moreno estaba exigiendo como parte de un plan cuyo objetivo último sería controla la empresa. Como Pacios defendía a sus subordinados, Moreno (según él, por expresas instrucciones de la Señora Presidenta) los obligó a renunciar a todos.

Desde el miércoles hasta el viernes, tuvo lugar el congreso general extraordinario de la Asociación de Personal de los Organismos de Control (APOC). Reunidos en la localidad cordobesa de Huerta Grande, los participantes se sorprendieron con la renuncia de Pacios. "Lo ocurrido nos generó perplejidad y tiene un costado casi perverso", graficó Hugo Quintana, secretario General de APOC. "Es otro avance de los políticos sobre los técnicos. En relación al presupuesto, la Argentina es el país de América Latina que menos plata destina a los organismos de control. Sólo nos supera El Salvador", puntualizó. "Esto agrava la falta de transparencia y muestra un Gobierno que quiere generar un Estado decadente", atacó.

Lozano vinculó lo sucedido en la Sigen con el apuro del Gobierno para forzar una serie de hechos antes de que cambie la composición parlamentaria.

"Quieren el cercenamiento del control estatal. Que nadie los revise", criticó.

"La Auditoría General de la Nación (AGN) tiene que estar en manos de la oposición y hay que reestablecer el sistema de control en la Sigen" opina Gil Lavedra. "Este gobierno opaco y mentiroso no quiere informar ni cuál es la inflación real ni las cifras del delito", juzgó el constitucionalista.

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