Diputados no pudieron sesionar por protesta de legislativos

Los diputados provinciales debieron abandonar ayer el recinto sin poder comenzar la sesión, ante el incesante ruido de cánticos, bombos y redoblantes de un grupo de empleados legislativos que tomaron el Salón de Eventos del Tribunal de Cuentas hasta las 12 de la noche, en reclamo por un aumento salarial del 25%.
Tal como habían anticipado, a pesar de la fuerte custodia policial de una docena de efectivos, unos 40 trabajadores de la Legislatura se instalaron en el lugar habitual de sesiones desde las 17, y no se movieron de allí, logrando su objetivo de impedir el desarrollo de la sesión.

Los diputados fueron llegando de a poco, y el momento de mayor tensión se vivió después de las 19, con el arribo del grueso del bloque justicialista, encabezado por Javier Touriñán, y luego por el presidente de la Cámara, el vicegobernador Mario Vargas, quien lo hizo acompañado por los secretarios legislativos.

Ya con todos los legisladores en el recinto, los manifestantes encabezados por los líderes de Apel, Angel Sierra, y la ex diputada Irene Vega, insistieron aún más fuerte con el ruido ensordecedor y los cánticos en contra de los diputados y en conmemoración del aniversario de la democracia, generando un compás de espera hasta las 20, en el que se sucedieron las consultas entre el presidente y los diputados oficialistas, las llamadas telefónicas y hasta el arribo del subsecretario de Gobierno y Justicia, Diego Martínez Zapata.

Diez minutos antes de las 20, el vicegobernador Mario Vargas realizó un intento fallido de dar inicio a la sesión, insistiendo al menos 10 veces en solicitar silencio y orden en la sala, a lo que los trabajadores respondieron aún con sonidos más estridentes, que prácticamente hacían imposible todo diálogo.

A pesar de esto, Vargas otorgó la palabra al diputado Touriñán, quien instó a quienes vitoreaban a la democracia a dejar funcionar las instituciones. Posteriormente solicitó y así se hizo, que se dé lectura al inciso 8º del artículo 134 de la Constitución Provincial, que advierte sobre posibles multas y denuncias judiciales contra quien impidiere sancionar a la Legislatura.

Al no obtener respuesta positiva al pedido de silencio, se convocó a un breve cuarto intermedio, en el que el presidente y el bloque oficialista volvieron a analizar las posibilidades, que incluian la alternativa de desalojar la sala por la fuerza, e incluso se mantuvo un breve diálogo con el oficial al frente del operativo, mientras el resto de los policías aguardaban en la puerta.

En ese momento se produjo una airada discusión entre los diputados radicales y justicialistas, cuando Roberto Risso acusó a sus pares de haber enviado a la Policía a sacar fotografías a los manifestantes, algo que fue desmentido terminantemente por Touriñán y Manara González.

Inmediatamente después, a las 20.30, Touriñán volvió a pedir la palabra para solicitar un cuarto intermedio de una hora, lo que fue un mensaje para que directamente se levante la sesión, ya que se retiraron en el acto todos los diputados, a excepción de los de la UCR y el ARI, quienes permanecieron en el lugar junto a los empleados, a quienes se sumaron luego dirigentes de otros gremios estatales, en una guardia por si los legisladores decidían a última hora retomar la sesión.

Comentá la nota