Diputados de localidades tabacaleras se pronunciaron a favor del trabajo infantil

Lejos de repudiar las declaraciones del intendente de La Merced, Juan Ángel Pérez, y el director de la Junta Arquidiocesana de la Catequesis del Arzobispado de Salta, Arturo Gómez Augier, en favor del trabajo infantil como una forma de alejar a los niños y adolescentes del flagelo de las drogas, diputados de los departamentos tabacaleros defendieron esa posición.
El diputado renovador de Campo Quijano, Carlos "Querubín" Sosa, explicó que Pérez no se había referido al trabajo infantil sino al "adolescente". Luego de relatar que trabajó de chico en los campos de tabaco, y que se fue a la Marina a los 15 años, dijo que "sin embargo me ven fuerte, no me afectó en nada y soy lo más honesto posible". A su vez, acusó a López de "exagerar" con el tema "porque uno cuando es espalda virgen y nunca ha trabajado, sale a criticar".

En el mismo tono, Omar Soches López (justicialista de Cerrillos) contó que él también había trabajado en el campo cuando era adolescente, y se quejó de que a partir de las inspecciones que realiza el gobierno, no dejan trabajar a los chicos por temor a sufrir infracciones.

"Entonces andan deambulando por el pueblo y ahí es donde aprovechan los dealers", señaló, y consideró que "la opinión de Pérez la comparte la mayoría de la gente del campo".

Por su parte, el diputado justicialista de El Bordo, Juan Rosario Mazzone, que ya había defendido el trabajo infantil en su primera intervención como legislador, aseguró que "desde 2001 el sector tabacalero está luchando contra el trabajo infantil". Además, se quejó de que López "siempre ataca al campo y, particularmente, al sector tabacalero", al que acusó en tono burlón de no afeitarse "porque agarrar la afeitadora es un trabajo muy pesado para él". Otros legisladores del PJ, como Eduardo Romero, José Luis Gambetta y Pedro Mellado, repudiaron con firmeza el trabajo infantil, pero interpretaron que el intendente de Cerrillos no tuvo la intención de defender la explotación de los menores de edad, sino reivindicar la cultura del trabajo.

De todas formas, Mellado reconoció que Pérez debiera haber explicado "en forma más concreta a qué se refería" y no hacer declaraciones de manera general.

López entendió que ya poco importaba lo que habían dicho Pérez o Gómez Augier, porque la defensa del trabajo infantil ya la habían realizado algunos de sus pares. En ese sentido, se opuso a una eventual reforma del proyecto de declaración que repudiara el trabajo infantil, "porque en este recinto no están todos de acuerdo con que se tiene que terminar" con la explotación de los niños. En ese sentido, se manifestó a favor de que su propia iniciativa volviera a comisión antes que se encubriera la posición de los legisladores tabacaleros.

Al cierre de esta edición, los legisladores seguían debatiendo el tema.

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