Diputados. El kirchnerismo quiere que La Rioja retenga las dos bancas en juego

De las 123 bancas que se renuevan en la Cámara de Diputados, 61 pertenecen al oficialismo, que necesita conservar la mayor cantidad para retener el control parcial de la Cámara baja. Por eso, las dos que pone en juego La Rioja -las que ocupan Griselda Herrera y Mario Santander- cobran particular importancia para el gobierno de Cristina Kirchner. Jorge Yoma es uno de los "elegidos" y la otra está en disputa interna.
Tras un año con desgajamientos y deserciones en su propia tropa, la ruptura de la Concertación y el distanciamiento de los aliados transversales, el kirchnerismo pondrá en juego en las elecciones legislativas de 2009 su ajustada mayoría parlamentaria.

De las 123 bancas que se renuevan en la Cámara de Diputados, 61 pertenecen al oficialismo. En el Senado, arriesgará 13 de las 24 senadurías que se elegirán en ocho provincias. Sólo la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo pondrá todas las fichas, deberán defender 20 bancas, sobre un total de 34 en disputa.

En tanto, la mayoría de la oposición, que empieza a nuclearse en frentes provinciales anti K, buscará arrebatarle al Frente para la Victoria la mayoría con que logró convertir en leyes el grueso de los proyectos que el Gobierno envió al Congreso.

En 2009, las elecciones legislativas serán un prueba de fuego para el Gobierno, donde deberá resistir el embate opositor para conservar la integridad de su fuerza parlamentaria. Una tarea nada sencilla.

Las excelentes elecciones legislativas que consolidaron el liderazgo kirchnerista en 2005 se han transformado en un boomerang para los comicios del año que comienza, luego del desgastante conflicto con los ruralistas.

Ahora, deberá poner en juego la mayoría de las bancas que se renuevan en las dos Cámaras legislativas. Este trabajo incluye conservar las bancas de sus principales espadas parlamentarias.

En Diputados, deberán renovar su mandato el jefe del bloque kirchnerista en Diputados, el santafesino Agustín Rossi y la vicepresidenta primera de la Cámara, la cordobesa Patricia Vaca Narvaja. Los dos distritos aparecen a priori adversos al oficialismo.

Otras provincias aparecen más favorables para el kirchnerismo y sus aliados, aunque no suman tantos diputados como las más pobladas. En Tucumán, el PJ buscará renovar sus cuatro bancas en disputa; en Santiago del Estero, el Frente Cívico –un incondicional aliado K en el Congreso– tratará de retener las dos que tiene y recuperar la de la peronista Marta Velerade que emigró a la CC. En Chaco, el PJ buscará arrebatarle algunas de las tres bancas que la UCR tendrá que sostener electoralmente.

El peronismo de La Rioja también quiere retener dos lugares en donde están en juego las bancas de Griselda Herrera y Mario Santander. Uno de los sucesores ya definido es Jorge Yoma, quien en los próximos días deja la Embajada en México para meterse de lleno en la política doméstica provincial. La otra candidata es Alejandra Oviedo pero ese lugar lo discuten otras aspirantes, especialmente la chileciteña Griselda Herrera quien procura continuar.

En Chubut otros dos, aunque responderán al crítico gobernado Mario Das Neves; y en Entre Ríos al menos tres de las cinco.

En Formosa buscará dos bancas y en La Pampa, Jujuy Salta, Santa Cruz, Corrientes, Misiones y San Juan al menos dos de las tres en juego. En Catamarca, todo dependerá del acuerdo que logre el PJ provincial entre el diputado Luis Barrionuevo y el senador Ramón Saadi.

La renovación de senadores será complicada para el kirchnerismo en las ocho provincias que elegirán senadores. En Córdoba, Mendoza y Santa Fe, el PJ mantiene hasta ahora en sus manos dos de los tres senadores ganados por la mayoría. Algo que le resultará difícil mantener en 2009. En Chubut y La Pampa, en cambio, aspira a retener esa mayoría.

El oficialismo en Tucumán buscará sacarle la actual hegemonía que ostentaba el decadente partido bussista Fuerza Republicana, lo mismo que en Corrientes donde peleará con la UCR y el Partido Nuevo. En Catamarca, en cambio, los ex aliados K del Frente Cívico y Social retendrían sus dos senadurías.

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