El día que los diputados K iban a dar el debate y no los dejaron

Doce días atrás, Clarín reveló la intención del bloque de diputados kirchneristas de habilitar un debate sobre la pobreza como parte de la agenda consensuada tras la derrota electoral con la oposición.
El moyanista Héctor Recalde puso manos a la obra y citó a la Comisión de Trabajo para el miércoles 5 de agosto con la idea de colocar como disparador del tema su proyecto sobre la ampliación de la asignación familiar de 135 pesos por hijo a los trabajadores en negro. "Habría que calcular el costo", admitió Recalde. Pero, mágicamente, desapareció del temario. La causa: dicen que llamadas desde el Ejecutivo (algunas sospechas apuntan a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, afecta a invertir en planes focalizados) dieron la orden de guardar la convocatoria en el freezer.

Con todo, las dos bancadas que desarrollaron alternativas, la Coalición Cívica y Proyecto Sur, el monobloque de Claudio Lozano, aprovecharon para reflotar sus propuestas. Coinciden en buscar un ingreso universal a la niñez (luego se acopló buena parte de la oposición, salvo Unión-PRO, que prefiere planes focalizados) y en pujar por los derechos de autor.

La fuerza que responde a Elisa Carrió viene agitando desde 1996 -cuando la entonces diputada por Chaco presentó el primer proyecto de ley junto a su amiga Elisa Carca- la necesidad de combatir la pobreza con una asignación por hijo sin excepciones y en reemplazo de los planes que considera "clientelistas". Ahora lo fija en 200 pesos por cada uno, a un costo de 25 mil millones anuales.

Lozano levantó históricamente esa bandera desde su sillón de economista en la CTA. Aunque en su intento por mostrarse como un legislador "realista" acaba de rever su propuesta y trocarla por una ampliación universal de las asignaciones familiares. Su idea es ampliar la propuesta del cegetista Recalde para que el beneficio de 135 pesos llegue también a desocupados y asalariados que pagan ganancias, a los que se les impediría deducirlo del tributo. Cuesta 7 mil millones de pesos y otro tanto ya lo paga la ANSES al resto de los asalariados.

Recién en las últimas horas el kirchnerismo recibió la contraorden de reabrir el debate en las próximas semanas, aunque condicionado a que se encuentre la forma de financiar esa u otras propuestas durante la discusión del proyecto de Presupuesto 2010, que el Gobierno debe enviar el 15 de septiembre.

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