Diputados: fracasó el debate por el matrimonio gay

Diputados: fracasó el debate por el matrimonio gay
Los votos K son fundamentales en la comisión para que el proyecto de ley llegue a la Cámara. Fuertes réplicas a la posición discriminatoria que llevó la Iglesia.
El debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo fue suspendido hasta el martes porque en el seno del kirchnerismo aparecieron diferencias sobre qué posición tomar. La decisión del FpV, sin cuyos votos el proyecto puede no prosperar, hizo que se no firme el dictamen como pretendían las diputadas Vilma Ibarra y Silvia Augsburger, autoras de propuestas coincidentes para permitir el "matrimonio" entre personas del mismo sexo.

En tanto, la Comisión Ejecutiva del Episcopado, encabezada por el cardenal Jorge Bergoglio, defendió en un mensaje la "natural unión" entre el hombre y la mujer, y afirmó que es esencial para el desarrollo de las personas -en especial respecto a una sana educación sexual- y de la sociedad. "Afirmar la heterosexualidad como requisito para el matrimonio no es discriminar, sino partir de una nota objetiva que es su presupuesto. Lo contrario sería desconocer su esencia, es decir, aquello que es", subrayó la cúpula episcopal.

En tanto, el obispo Baldomero Martini, de San Justo, dijo a título personal que "las uniones homosexuales no son ni podrán ser nunca un matrimonio, sino más bien todo lo contrario, un verdadero antimatrimonio".

En una carta al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner, el prelado recordó que los proyectos de ley sobre matrimonio homosexual son "inconstitucionales" e insistió en afirmar que en "las convivencias homosexuales no hay nada que tenga que ver con el matrimonio".

Por su parte, la discusión en comisiones se suspendió hasta el martes a las 10.30, cuando se volverá a intentar firmar el dictamen para su posterior debate en el recinto. Hoy duró cuatro horas y se escucharon opiniones a favor y en contra de los proyectos, aunque sin incidentes entre partes antagónicas.

Las propuestas de Ripoll y Augsburger coinciden en quitar la palabra "hombre y mujer" para reemplazarla por "contrayentes", cuando el Código Civil habla del consentimiento que hay que dar para que se consagre el matrimonio.

El tono de los discursos mereció una queja de la dirigente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, María Rachid, quien, entre lágrimas, dijo sentirse "discriminada". La titular del INADI, María José Lubertino, sostuvo que "el derecho constitucional a casarse debe entenderse como abarcativo".

A favor del matrimonio homosexual se pronunció el abogado Roberto Gargarela, al exigir que "si el Estado quiere negarle derechos a un sector que lo haga con razones y no con prejuicios". También el periodista y escritor Osvaldo Bazán se refirió al respecto y fue ovacionado después de leer fragmentos de la nota publicada el domingo pasado en Crítica de la Argentina. Iguales reacciones despertaron los discursos de Rachid y del español Pedro Zerolo, quien llegó al país especialmente para participar del debate.

En tanto, el abogado Alejandro Bulacio recordó que "el 96,5% de los países del mundo hoy no tienen matrimonio para homosexuales" y consideró que una medida así "sería desnaturalizar el matrimonio", aunque reclamó una "tutela jurídica" para las parejas estables.

Ursula Baset, de Universidad Católica Argentina (UCA), se manifestó en contra de los proyectos, apelando a estudios y sondeos de otros países donde se comparan la estabilidad, fidelidad y demás actitudes de parejas heterosexuales y homosexuales. Sus expresiones dieron lugar a murmullos desaprobatorios entre los presentes.

La semana próxima continuará la discusión pero ya entre diputados, oportunidad en que se pondrá en juego la posición de los bloques a fin de definir si el proyecto puede tener dictamen e ir al recinto en las próximas semanas.

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