Diputados: contactos entre Gobierno y oposición abren la puerta a un acuerdo

Se inició el diálogo, aunque la situación es inestable. Ambos dicen que, si la pelea llegase al recinto, tienen los votos. La centroizquierda, en tanto, continúa dividida
Antes de que la sangre llegue al río en la sesión preparatoria de mañana, el oficialismo finalmente inició contactos con los bloques opositores en la Cámara de Diputados con la intención de abrir canales de diálogo que puedan facilitar un principio acuerdo por el controvertido reparto de los cargos y la conformación de las comisiones parlamentarias. El presidente del cuerpo, Eduardo Fellner, recibió durante la tarde de ayer al radical Oscar Aguad, al cívico Adrián Pérez, al peronista disidente Marcelo López Arias, y a los diputados de centroizquierda Eduardo Macaluse y Ariel Basteiro. Durante unos 40 minutos conversó con cada uno de ellos sobre la propuesta del arco no oficialista para la integración de las comisiones y, según confiaron fuentes opositoras, les aseguró que los convocará hoy a un encuentro del que participará también el titular de la bancada kirchnerista, Agustín Rossi, con la intención de alcanzar un entendimiento que hasta horas antes parecía imposible.

La propuesta del arco opositor, que asegura aglutinar a entre 134 y 139 diputados, apunta a quedarse con las tres vicepresidencias de la Cámara y a que la integración de todas las comisiones sea en un 60 por ciento para la oposición y un 40 para el oficialismo. En la mesa de negociaciones, sin embargo, existiría la posibilidad de resignar el reclamo por la vicepresidencia primera, que actualmente ocupa Patricia Vaca Narvaja y para la cual el oficialismo no difundió aún un posible reemplazante. Además, según voceros del espacio consultados por El Cronista, la oposición estaría dipuesta a ceder las presidencias –no la primacía en la integración– de las comisiones que el oficialismo considera vitales para la gobernabilidad, como las de Presupuesto, Defensa o Relaciones Exteriores. La de Asuntos Constitucionales podría convertirse en una pulseada aparte, ya que la oposición –a diferencia del kirchnerismo– no cree que los proyectos allí tratados puedan afectar a la gestión del Ejecutivo.

Parte del arco no oficialista de centroizquierda, sin embargo, manifestó ayer su desacuerdo con esa posición y profundizó las diferencias en el progresismo. Vilma Ibarra, de Encuentro Popular y Social, y Carlos Raimundi, del SI, salieron al cruce de otros diputados del sector, a los que acusaron de aliarse con la centroderecha. "La centroizquierda debe unificar su posición y plantarse como tercera fuerza, absolutamente autónoma del oficialismo y de la oposición de derecha", reclamó Ibarra al cuestionar las conversaciones que mantuvieron Claudio Lozano (Proyecto Sur) y Eduardo Macaluse (SI) con sus pares del radicalismo, la Coalición Cívica, el socialismo, el peronismo disidente y Diálogo por Buenos Aires, entre otros. Raimundi, en tanto, desautorizó públicamente a su jefe de bloque, Macaluse, "por la actitud inconsulta y personal de acordar con los sectores de la oposición con los que nosotros confrontamos".

El oficialismo, por su parte, considera que hoy será un día "crucial" para alcanzar consensos porque "una victoria pírrica no le sirve a nadie", según aseguraron voceros oficiales consultados por este diario. En el bloque aseguran, de todas maneras, contar con los 129 votos necesarios para imponer su postura si el debate llega al recinto. Las espadas K en la Cámara baja mantienen, en ese marco, esperanzas en un quiebre del arco opositor, a partir de las diferencias de la centroizquierda. Y aunque enfatizaron que una reunión de Labor Parlamentaria –como la que pidió la oposición– no puede celebrarse sin un acuerdo previo porque sería imposible llegar a un entendimiento entre 40 personas, admitieron que hoy habrá "margen para todo" y que "la idea es consensuar".

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