Un diplomático de EE.UU. se reunió con Zelaya en Nicaragua

Es el embajador norteamericano en Honduras, quien luego confirmó el encuentro.
Las fichas del complicado tablero político hondureño han comenzado moverse.

Ayer el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, confirmó que se reunió con el presidente depuesto Manuel Zelaya durante tres horas en las afueras de Managua.

Mientras que en Washington aparecieron nuevos indicios de que el frente de los golpistas se está resquebrajando. "Hemos tenido oportunidad de hablar del panorama político y la forma en que está trabajando la comunidad internacional para restaurar la democracia en Honduras", dijo Llorens tras el encuentro pero no dio ningún detalle sobre el mismo.

Una nota publicada ayer en el New York Times coincide en afirmar, sin embargo, con lo publicado hace unos días en Clarín: el presidente de los golpistas Roberto Micheletti "ha expresado su apoyo al compromiso propuesto por el presidente costarricence Oscar Arias que permitiría al presidente derrocado retornar al poder".

Según la enviada especial de New York Times a Tegucigalpa, Ginger Thompson, Micheletti llamó a Arias el miércoles para transmitirle su apoyo al plan de negociación advirtiéndole, sin embargo, que su posición no es compartida por otros actores del golpe. El presidente de facto le pidió, entonces, a Arias que envíe a Tegucigalpa un representante internacional (se barajó el nombre de Enrique Iglesias, el ex presidente del BID) o una comisión de notables para ayudarlo a lograr la conciliación nacional.

Un diplomático latinoamericano de la OEA explicó a Clarín que la posición de Micheletti comenzó a cambiar cuando la propuesta de Arias, que tenía inicialmente 7 puntos, pasó a tener 12 e incluyó un punto que dice expresamente que si Zelaya regresa al poder no podrá volver a intentar una reforma de la constitución.

El embajador de Honduras ante la Casa Blanca, Enrique Reina, un hombre que representa a Zelaya, dijo que si bien no podía confirmar el cambio de actitud de Micheletti es un hecho que el frente golpista se está resquebrajando. "Hay un grupo de empresarios y de banqueros que han comenzado a expresa preocupación -dijo a esta corresponsal- y hay también señales de divisiones en el sector político como en el militar".

Según Reina la presencia de Zelaya en la frontera que separa Nicaragua de Honduras ha afectado mucho a empresarios medianos. La suspensión de los créditos del Banco Mundial están por su parte afectando a los bancos que habitualmente manejan sus desembolsos. Y que fueron los que le dieron oxígeno a los golpistas.

"Es por es muy importante que se mantenga la presión. La suspensión de las visas de los golpistas anunciadas por el Departamento de Estado ha sido muy importante", dijo agregando que hasta ahora los golpistas han tenido un doble discurso. "Para afuera dicen que están dispuesto a negociar pero para adentro no hacen mas que dilatar la respuesta que deben dar a la propuesta de Arias".

De hecho, el Congreso Nacional de Honduras pospuso para la próxima semana la aprobación de una amnistía política amplia como lo exigía el acuerdo Acuerdo de San José.

Para aumentar la presión representantes de la sociedad civil hondureña estuvieron ayer haciendo lobby en Washington en favor del retorno de Zelaya al poder.

Entre ellos estaban dos importante representante de la organización de derechos humanos hondureñas el Dr. Juan Almendares y Abencio Fernández Pineda quienes explicaron tanto en el Congreso como en el ámbito de la organización no gubernamentales de Washington la manera en que el golpe violó todos los derechos de los ciudadanos.

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