La diplomacia sigue ausente: ni la ONU ni Sarkozy detienen el fuego

En el Consejo de Seguridad persiste el veto de EE.UU. a un cese de hostilidades.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al que los países árabes que asisten como observadores exigen que ponga fin al conflicto en Gaza, se reunió ayer sin que aún se dieran las condiciones para adoptar una resolución, mientras se agravaba la situación en Oriente Medio.

Ello ocurrió mientras el presidente de Francia (país líder de turno del Consejo, que también integran EE.UU., Gran Bretaña, Rusia y China) siguió de gira por países árabes buscando consensos para una negociación hacia la paz. Ayer Nicolás Sarkozy regresó de Siria a Egipto, cuyo gobierno convocó anoche -sin eco- a una cumbre israelo-palestina en su territorio.

El domingo ya hubo un intento de que el Consejo sacara una resolución, pero EE.UU., que protege allí los intereses de Israel, se opuso. En el Consejo, cada uno de los 5 socios tiene capacidad de veto. Ayer todo indicaba que el gobierno saliente de George W. Bush seguía en ese tesitura pese a las condenas a la ofensiva israelí en la Franja palestina de Gaza. Los delegados árabes presentaron un proyecto de resolución que no prosperó.

Mientras el Consejo se reunió por la tarde presidido por el canciller francés, Bernard Kouchner, en medio de negociaciones con sus pares la estadounidense Condoleezza Rice, el británico David Miliband, el presidente palestino Mahmud Abbas y ministros árabes, además del secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, Sarkozy volvió a El Cairo tras entrevistarse en Damasco con el presidente sirio Bashar al-Assad y pasar por Líbano. Según Sarkozy, "todas las partes deben presionar a Hamas para que silencie sus armas", y también Israel debe cesar ataques y abrir los pasos fronterisos, dijo.

Durante una rueda de prensa conjunta, Al Assad pidió el fin de los "bárbaros" ataques de Israel. "Es un crimen de guerra e Israel pagará por ello más adelante", dijo. Siria apoya a Hamas. En el país reside el jefe del Politburó del movimiento, Jaled Mashaal.

La vía diplomática persigue un acuerdo en el Consejo en base a cinco ideas: alto el fuego inmediato, acceso a ayuda humanitaria para los palestinos, protección de civiles, reanudación del proceso de paz y la instalación de un mecanismo de monitoreo de la tregua.

Según un diplomático occidental, los elementos que deberían constituir una futura resolución dependen justamente de los resultados de la gira del líder galo.

El primer ministro francés, François Fillon, estimó que existe "una vía muy estrecha hacia un alto el fuego. Nuestro objetivo es que detener ya los combates por razones humanitarias", enfatizando que "la situación humanitaria en Gaza es grave".

Hasta ahora el gobierno de Israel rechaza la idea del alto el fuego pues en su opinión no garantiza totalmente que cesarán los disparos de cohetes desde territorio palestino por parte de milicianos de Hamas. Y EE.UU. reiteró nuevamente su oposición a toda solución que permita el regreso a la situación previa a los ataques.

La Casa Blanca persistió en reclamar un alto el fuego "durable" entre Israel y Hamas, dijo ayer el vocero del Departamento de Estado Sean McCormack al comentar gestiones que desde Washington hizo Rice antes de salir hacia Nueva York para estar en el Consejo y ver, entre otros, al presidente palestino Abbas (con sede en el otro territorio, Cisjordania), quien viajó a Nueva York para visitar el Consejo.

Kouchner buscaba acuerdos con Miliband y Rice. Lo mismo hacía con países musulmanes de la Liga Arabe, cuya delegación encabeza el secretario general de esa entidad, el egipcio Amr Mussa.

En tanto el ex premier británico Tony Blair, representante del "cuarteto" para buscar la paz en Oriente Medio (la Unión Europea, EE.UU., Rusia y la ONU), dijo a la cadena de noticias de su país BBC que el alto el fuego sería "inmediato" si se cortase a Hamas el flujo de armas y dinero desde los túneles que llegan de Egipto a la Franja, y que Israel ha bombardeado estos días.

Comentá la nota