Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre

Cristina Kirchner se comprometió a asistir a la misa que se hará en Luján en diciembre para recordar la mediación papal por el Beagle. Bergoglio le entregó el documento aprobado en la última asamblea episcopal. Hablaron de la crisis.

La coincidencia estuvo en calificar el encuentro de “cordial”. Para algunos voceros del Gobierno, “muy cordial” y para sus pares eclesiásticos, solamente “cordial”. Pero todos, de un lado y otro, se declararon satisfechos y sonrieron para las fotos. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió ayer durante aproximadamente 45 minutos en la Casa Rosada con el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Jorge Mario Bergoglio. Por parte del Gobierno asistieron además el canciller Jorge Taiana, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. El arzobispo de Buenos Aires estuvo acompañado por sus pares de Tucumán, Luis Villalba, y de Santa Fe, José María Arancedo, vicepresidentes primero y segundo de la Conferencia Episcopal, y por el secretario general del organismo, el obispo auxiliar de Buenos Aires, Enrique Eguía Seguí. Los cuatro conforman la Comisión Ejecutiva del Episcopado elegida dos semanas atrás en asamblea plenaria y por un período de tres años.

La audiencia había sido solicitada el martes de esta semana durante una reunión entre Oliveri y Eguía Seguí y, en tiempo record, fue aceptada por la Presidenta, en un gesto valorado desde el Episcopado. Durante el encuentro, la Presidenta aceptó la invitación para estar el 22 de diciembre próximo en la Basílica de Nuestra Señora de Luján, donde se celebrará una misa en conmemoración del trigésimo aniversario de la mediación entre Argentina y Chile impulsada por el papa Juan Pablo II y llevada a la práctica por el cardenal Antonio Samoré, gestión que evitó la guerra entre los dos países por el diferendo del Beagle.

Se conoció también que en esa ocasión la celebración eucarística con la participación de todos los obispos será presidida por el cardenal Bergoglio, pero la homilía estará a cargo del presidente de Pastoral Social y obispo de San Isidro, Jorge Casaretto. En esa oportunidad, el obispo bonaerense hará referencia al acontecimiento, a la importancia de la paz y de los caminos para encontrarla y preservarla.

La Presidenta asistirá al oficio religioso y será recibida por el titular de la basílica, el arzobispo-obispo de Luján, Agustín Radrizzani. Al terminar la ceremonia y en un estrado que se levantará especialmente al frente del santuario y de cara a la plaza de Luján, Cristina Fernández hará uso de la palabra. Simultáneamente en Chile se repetirá el mismo gesto, con una celebración religiosa y posterior discurso de la presidenta Michelle Bachelet.

En el mismo contexto de reafirmación de la paz y la amistad entre Argentina y Chile, el 5 de diciembre “habrá un acto en el Monumento de la Paz en Monte Aymond, en Santa Cruz, ubicado a 80 kilómetros de Río Gallegos, y allí se leerá un mensaje del Benedicto XVI”, según adelantó el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. Para esa ocasión, el Papa enviará como su delegado personal al cardenal de San Pablo, Odilio Scherer. Aunque todavía no hay confirmación sobre el hecho, no se descarta que las jefas de Estado de Argentina y Chile se encuentren en Roma en enero para una nueva conmemoración de la mediación, esta vez junto al propio Benedicto XVI.

“Fue una reunión protocolar, que tuvo como objeto llevar el saludo de la Conferencia Episcopal a la Presidenta”, dijo el vocero del Episcopado, el sacerdote Jorge Oesterheld. Los obispos le entregaron a Cristina Fernández de manera oficial el documento aprobado durante la última asamblea episcopal, titulado “Hacia un bicentenario de justicia y solidaridad”. La Presidenta agradeció el gesto y señaló que ya conocía el texto.

Gran parte de la conversación giró en torno de la crisis económica internacional y sus posibles efectos en la Argentina. Los obispos expresaron en particular su preocupación por posibles consecuencias respecto de la estabilidad del empleo en nuestro país. Otra de las referencias hechas por los visitantes de la Casa Rosada estuvo relacionada con la importancia del diálogo y la construcción de consensos sociales, un tema que aparece de manera recurrente en el reciente documento episcopal.

El ministro Randazzo, quien calificó al encuentro de “muy cordial”, dijo también que los obispos “agradecieron al gobierno nacional lo que está haciendo en la lucha contra las drogas”, dado que esta es una preocupación que viene manifestando en forma asidua el Episcopado. Con respecto a eso, la Presidenta manifestó que, además de ser una política de Estado, el tema la compromete de manera personal.

La ocasión sirvió también para que Cristina Fernández les “comentara a los obispos su reciente viaje al Magreb”, dijo Randazzo. En esa oportunidad el intercambio giró en torno del tema de los integrismos y no faltó, de parte de algún obispo, una referencia al pasar a los integrismos en la Argentina.

Jorge Bergoglio y Cristina Fernández se habían encontrado el pasado 19 de diciembre, ocasión en la que la conducción del Episcopado fue hasta la Casa Rosada para saludar a la Presidenta que pocos días antes había asumido su cargo.

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