Se diluyen las posibilidades de un juicio político a Lugo

La posibilidad de un juicio político al presidente de Paraguay, Fernando Lugo, parece desvanecerse por estos días luego de que su vice, Federico Franco, moderara sus críticas y el ex candidato presidencial Pedro Fadul instara a generar espacios de diálogo.
"No vale la pena hablar de juicio a Lugo", dijo ayer Fadul, del Partido Patria Querida (PPQ) en declaraciones a la prensa local. Propuso, en cambio, la necesidad de "generar espacios de conversación entre los actores políticos" para encarar los problemas del graves problemas que aquejan al país, desde un crónico subdesarrollo hasta la emergencia de altos niveles de inseguridad pública.

El impeachment había sobrevolado el destino político de Lugo quien, desde el inicio de su gestión, en agosto de 2008, viene siendo acosado por escándalos de paternidad, denuncias de presunta corrupción en un proceso de compra de tierras y falta de resultados en el caso de un ganadero que lleva más de dos meses secuestrado. En las últimas semanas, incluso, el propio mandatario y sectores afines denunciaron que se hallaba en marcha una conjura política de sus enemigos para sacarlo del poder. Hasta se habló de la posibilidad de que Paraguay viviera un golpe de Estado al estilo del que padeció Honduras, en junio pasado, ante la debilidad política del presidente, jaqueado desde la propia alianza que lo llevó al poder. El dato alarmó a las cancillerías regionales, ante el pésimo antecedente político que implicaría la alteración de la democracia en Asunción.

Aunque el propio Lugo manifestó no estar "preocupado" porque la oposición no tiene motivos "reales" para un juicio en su contra, la amenaza se intensificó con las declaraciones del vicepresidente Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de derecha y principal fuerza de la alianza oficialista. Franco, de una fracción que no fue favorecida en la distribución de cargos y acusado por el entorno palaciego de "conspirar" contra Lugo, había asegurado que el gobernante "traicionó" al electorado y dijo estar "listo" para reemplazarlo. En su último roce, Franco desaprobó la más amplia remodelación militar ordenada por Lugo en noviembre, después de haber dicho que había "bolsones golpistas", para poner al frente a oficiales de su entera confianza. Pero luego, atenuó sus críticas y se llamó a silencio.

Tras recibir un informe de gestión de parte de Franco, la titular interina del Partido Liberal, Amanda Núñez, expresó la preocupación por el ambiente político y se comprometió a que harán "lo posible" para tranquilizar la situación. Aseguró que Franco acompaña la línea de apoyar al gobierno de Lugo por cuanto ésa fue la idea de la última convención partidaria.

El PLRA es una de las principales agrupaciones de la llamada Alianza Patriótica para el Cambio (APC) , que en 2008 ganó las elecciones con Lugo como candidato y puso fin al sistema de dominación de casi 60 años del Partido Colorado. En su interior conviven tres corrientes principales: una que apoya incondicionalmente a Lugo, otra que lo respalda con reparos y una tercera claramente opositora, encabezada por el vice Franco. Recientemente, al reafirmar que seguirá en el poder, Lugo criticó "el pesimismo" que le arrojan todos los días "los arquitectos del pasado".

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