Dilemas que enfrenta Binner

Más allá de la declaraciones públicas -desalentando el armado inmediato- se fijaron algunos puntos de coincidencia que sin dudas pueden derivar en el curso de este año en un trabajo legislativo conjunto. El futuro del Frente en Santa Fe.
El primer punto de acuerdo fue minimizar el tenor del encuentro, relativizar la posbilidad de un frente, y desalentar la conformacion de fórmulas y candidaturas. Aún cuando resulte contradictorio, se puede decir, después de todo que se ha dado "un paso al frente". La reunión la semana pasada en Jesús María, donde la Juventud del Partido Socialista realizó su tradicional campamento de verano; podrá ser considerada en el futuro -de plasmarse una alianza- un hito fundacional en la construcción política de una alternativa al bipartidismo. Pino Solanas, que retrasó su regreso a la Capital Federal; Luis Juez, que adelantó su llegada al campamento, y Hermes Binner que interrumpió sus vacaciones en Villa Gesell; coincidieron en la localidad cordobesa después de una silenciosa y sutil gestión del "anfitrión" Rubén Giustiniani, que mantiene un vínculo permanente con su compañero el gobernador de Santa Fe, con el cineasta puesto que son Presidentes de Partido, y con el cordobés al que ve semanalmente en el Senado de la Nacion. De la reunion principal participaron todos ellos, y algún acompañante que entraba y salía sin emitir comentarios.

Más allá de las declaraciones públicas -desalentando el armado inmediato- se fijaron algunos puntos de coincidencia que sin dudas pueden derivar en el curso de este año en un trabajo legislativo conjunto, y en un frente electoral en el año 2011. Para eso, no sólo hay que limar algunas asperezas, y adormecer algunos egos, sino fijar posiciones entorno a las fuerzas dominantes de la política Argentina. En ese sentido la parte más difícil le toca al socialismo que ha construido un frente electoral en Santa Fe junto a la UCR que lo llevó al triunfo en las últimas elecciones.

"Por el momento se hace muy difícil imaginar el futuro sin ellos", dijo a Rosario/12 un dirigente que estuvo en el campamento, y a la vez "se hace difícil imaginarlo con ellos, si se van a ir detrás de Cobos", sostuvo la fuente. El dilema socialista se saldará en el curso de 2010, de acuerdo a cómo marche la gestión y del contexto nacional dependerá finalmente la definición. Eso sí, con Pino y Juez hay charlas, con Cleto Cobos y Elisa Carrió ni siquiera protocolo.

El encuentro en Jesús María no fue una casualidad. Fue organizado para dar una señal, pero nada más que eso. En lo que primero se pusieron de acuerdo es en que -al menos para afuera- no se hablaría de alianza ni frente y mucho menos de candidaturas. Sin embargo entre sí se prodigaron elogios y buen trato. Solanas, que días antes había deambulado entre el acuerdo y la distancia, se mostró amable y dispuesto a seguir las conversaciones sobre todo entorno a un trabajo legislativo conjunto. Luis Juez, naturalmente más locuaz, le aportó familiaridad al encuentro, con el sólo gesto de llamar Pino a Solanas o Hermes a Binner cada vez que se refería a alguno de ellos. Pero más alla de la foto y los abrazos, se habló del 2011 y sin dudas tanto Binner como Solanas tiene razonables expectativas de proyección nacional.

Para bien o para mal, Binner no tiene alternativas, Pino en cambio bien podría ser candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Juez, se sabe va a ir por la gobernación de Córdoba que le arrebataron en 2009.

Tanto el porteño como el cordobés tienen el camino más despejado, no solo por el tema de las candidaturas, sino porque ambos han construido en sus territorios sin alianzas con ninguno de los partidos tradicionales. El Socialismo, en cambio tiene un acuerdo orgánico con la UCR, que indudablemente lo dotó de estrucutra para pelear con éxito la Gobernación en 2007, y volver a hacerlo con chances en el 2011. Sin embargo, a nivel nacional, el alineamiento que se insinúa detrás de la figura de Cleto Cobos no termina de convencer a nadie. Es por eso que se presenta este dilema para Binner, que deberá decidir si siguen adelante con el Frente Progresista Cívico y Social -en donde el radicalismo tratará de imponer el nombre del futuro Gobernador- o si se abre una instancia de Frente con sectores de izquierda que ciertamente en la provincia tienen poca relevancia.

No parece una tarea fácil, sí estimulante, sobre todo pensando en el futuro y no en una alianza (nadie quiere siquiera mentar el vocablo) sino en un frente, con características más amplias, y una plataforma que convoque a diferentes sectores detrás de un programa claro y definido. Y si ahí están radicales o peronistas, bienvenidos serán. De lo contrario, habrá que decidir una vez más entre lo que se debe hacer y lo que conviene. En cualquier caso, la reunión de Jesús María podría catalogarse, sin exagerar como un paso al frente. Habrá que esperar para saber si después de eso existe la voluntad de caminar unidos.

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