El dilema de la sucesión.

El kirchnerismo perdería una banca, ya que no podría asumir el suplente.
La banca por la mayoría de Santa Cruz que dejó vacante Judit Forstmann (PJ), con su trágico fallecimiento, debería ser ocupada por Jorge Banicevich, actual diputado provincial y miembro del exclusivo club de "paladares negros" kirchnerista. Sin embargo, la fatalidad abre la puerta a un debate institucional sobre la sucesión.

Esto es así porque en 2001 Cristina Kirchner, cuando presidía la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, sentó jurisprudencia legislativa acerca del estricto respeto a la ley del cupo femenino y, en consecuencia, de la obligación de que cada provincia deba tener al menos una senadora entre sus tres representantes.

Y Forstmann no tiene reemplazante mujer, ya que ella era suplente en la elección de 2007 y accedió al Senado después de la renuncia de Alicia Kirchner para reasumir el Ministerio de Desarrollo Social. De hecho, Forstmann pudo jurar en cumplimiento de aquella jurisprudencia, ya que el primer suplente de la lista era Banicevich.

De aplicarse este supuesto, entonces, Banicevich tendría cerrada la puerta para ingresar en el Senado, ya que con su asunción Santa Cruz se sumaría al ultrakirchnerista Nicolás Fernández y al radical Alfredo Martínez, por lo que la provincia tendría una representación exclusivamente masculina.

El oficialismo perdería una banca en un momento en que ve muy limitado su número en la cámara.

Quedaría la posibilidad de que se llamara a una elección ahora mismo, por falta de suplentes. Según lo dictaminado por Cristina Kirchner la banca debería ocuparla una mujer y, por lo tanto, sólo podrían presentarse mujeres en esa eventual elección.

En esta materia siempre hay dos bibliotecas y se podrían esgrimir varios argumentos para dar marcha atrás con lo firmado hace ocho años en el Senado.

Cristina Kirchner sentó aquella jurisprudencia con un único objetivo: impedir que Raúl "Tato" Romero Feris asumiera como senador luego de que en la primera sesión después de jurar la banca, en diciembre de 2001, renunciara Isabel Viudes para dejarle el lugar a su jefe político.

Entonces Cristina Kirchner apeló al argumento de evitar que se violentara el cupo femenino mediante el uso del recurso que denominó "mujeres de paja": candidatas puestas sólo para cumplir con la ley que, una vez elegidas, renuncian para dejarle la banca a un hombre.

No podría aplicarse el antecedente de Buenos Aires de 2007, cuando Eric Calcagno asumió en reemplazo de Cristina Kirchner como consecuencia de que también había renunciado su suplente mujer, la actual ministra de Salud, Graciela Ocaña. En este caso la provincia tiene una representante mujer: Hilda Duhalde.

La víctima: SELVA JUDIT FORSTMANN - Senadora por Santa Cruz

* Profesión: docente

* Edad: 56

* Empezó su militancia política en Caleta Olivia, donde fue concejal. Muy cercana a Kirchner, ingresó en la Legislatura provincial en 1993 y siguió allí hasta 2007, cuando ingresó en reemplazo de Alicia Kirchner.

Comentá la nota