El dilema de juntarse o diferenciarse

Buscan acordar una agenda. Unión-PRO no quiere perder el impulso de su triunfo. La CC prefiere esperar el ingreso de Carrió a Diputados. Cada uno se mueve con miras al 2011.
Juntos, pero no revueltos. Los opositores están buscando llegar a una agenda común en el Congreso que incluya temas como la baja de las retenciones, la eliminación de los superpoderes y de la reforma del Consejo de la Magistratura y la reforma política, entre otras cosas. Sin embargo, existe una tensión entre oponerse en conjunto y diferenciarse como alternativa de poder en 2011. Los macristas y los peronistas disidentes apuestan a tomar la iniciativa en estos días para no perder el impulso de la victoria electoral. En el Acuerdo Cívico, en cambio, consideran que hay que esperar a diciembre y apuestan a priorizar "la deuda social". El centroizquierda no kirchnerista intentará no quedar subsumido ni en el oficialismo ni en los frentes opositores.

En una reunión del interbloque de esta semana se vieron las caras de la treintena de diputados que tendrá Unión-PRO en diciembre. Mientras tanto, el jefe de la bancada de PRO, Federico Pinedo, trabaja por estos días para lograr un acuerdo con el radicalismo y la Coalición Cívica en función de una serie de puntos en común.

Las coincidencias entre los espacios no ocultan la voluntad de cada uno por ser quien se muestre encabezando el frente opositor. Con esa idea, Elisa Carrió necesitaría que la agenda común se retrase hasta su llegada en diciembre para poder ser una de las que se pongan al frente del espacio que tendrá el panradicalismo, con el bloque más grande de la oposición. Uno de los principales factores de diferencia es el tiempo en el que se presentarán los proyectos: los de PRO plantean que debe ser ahora. "Nosotros consideramos que para el 10 de diciembre vamos a poder plantear una agenda. Si lo hacemos ahora, vamos a generar una frustración", estimó Patricia Bullrich en diálogo con Página/12. En el Acuerdo Cívico saben que la intención del peronismo disidente es tratar de que se desprendan más legisladores del oficialismo. "Pero no podemos hacer una sesión para que apuesten a desgajar el bloque oficial", contraargumentan. No quieren saber nada con el título del siguiente día: "Fracasó la oposición". "¿Para qué? Si ya ganamos la elección", interpretan.

En Unión-PRO, advierten, en cambio, que existe un mandato de la sociedad, que llama a la oposición a unirse en este momento. "Lo primero es hacerle sentir el peso de la oposición al Gobierno. Ahora es tiempo de eso. Las diferencias serán una preocupación de los próximos años. A nadie le conviene sacar a relucir diferencias ahora. Saldrán en las etapas electorales", calculan cerca del diputado Francisco de Narváez, quien tiene una batería de propuestas parlamentarias. Su agenda incluye –además de un paquete de leyes de seguridad– la eliminación del IVA para la canasta básica, un plan de primer empleo con beneficios impositivos para los jóvenes y un plan nacional de asistencia a familias pobres e indigentes. El plantea que se debe focalizar en las madres.

En Acuerdo Cívico, en cambio, están a favor de las políticas universales. "¿Qué es universal? ¿Darles a los ricos? Universal tiene que ser para todo el que lo necesite", interpretan cerca del empresario colombiano.

"A nosotros nos preocupa centralmente la deuda social y la falta de políticas sociales. Las prioridades deberían ser las políticas sociales, como el ingreso a la niñez y por otro lado la reducción del IVA en la canasta familiar. Esta es nuestra gran diferencia con el PRO", sostiene Horacio Alcuaz, diputado de Acuerdo Cívico.

–Pero De Narváez también tiene un paquete de leyes "progres" –le señaló Página/12.

–Bueno. Es lo mismo que cuando apareció tres días antes de la elección a decir que quería estatizar las empresas. Lo del IVA nosotros lo decimos hace años. No son proyectos nuevos, somos consecuentes. De Narváez fue cuatro años diputado y nunca se vio un proyecto de estos temas. Pero bienvenido sea que De Narváez ahora se preocupe por estas cosas –consideró Alcuaz.

En su retorno al Congreso, Carrió piensa encarar lo que algunos consideran un "giro a la centroizquierda" y otros simplemente llaman "un retorno al ARI histórico". "Para nosotros, la primera cuestión es el hambre. Nunca la abandonamos. Nunca dijimos que hay que reprivatizar las empresas de servicios, como lo dijo Macri", sostuvo ante este diario la dirigente del ARI Elsa "Tata" Quiroz.

En tanto, los diputados de la centroizquierda no K (si se suma al bloque de Martín Sabbatella, Proyecto Sur, SI y Libres del Sur llegarían a 12) intentarán no quedar encasillados dentro de la estrategia del oficialismo ni en la de los otros bloques opositores. "No vamos a participar de las mayorías automáticas del oficialismo y de la oposición. Vamos a armar una agenda con nuestras prioridades. Vamos a intentar ampliar un espacio que se abrió en Capital con Proyecto Sur y que sostuvo Binner en Santa Fe", estimó el jefe de bloque del SI, Eduardo Macaluse. La estrategia será similar a la que primó en otras votaciones, como la de las AFJP. Habrá que ver cómo se desarrollan las conversaciones cuando se vuelvan a discutir las leyes sobre el sector agropecuario. "Con Eduardo Buzzi ya no tenemos la misma relación", advierten en el espacio, tras la teoría del desgaste del titular de la Federación Agraria y del video de apoyo que le mandó a De Narváez.

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