El dilema de Boudou: no puede definir aún la oferta del canje

Por el bajón de los mercados, discuten si reconocen los pagos de los cupones PBI.
El bajón de los precios de los bonos, disparado desde el 4 de enero por la crisis del Banco Central a la que se suman las turbulencias globales, obligó al equipo económico que encabeza Amado Boudou y a los bancos que lo asesoran a repensar la oferta del canje. Puntualmente, lo que volvió a entrar en discusión es si hay margen o no para sacar de la oferta los pagos acumulados por los cupones vinculados al PBI.

Por eso el ministro de Economía y sus colaboradores del área financiera siguen discutiendo cuál será el menú definitivo que se les ofrecerá a los bonistas que aún tienen en sus manos bonos en default de la deuda argentina.

Desde que se anunció el canje, se habló de una propuesta -elaborada por los tres bancos asesores- que consistía en entregar un bono discount con su correspondiente cupón PBI, más otros dos papeles: un bono por los intereses que ya se pagaron por el discount y otro por los pagos que ya percibieron los dueños de los cupones PBI.

Estos pagos son los que están en discusión. Hasta que estalló la crisis con Martín Redrado -que se combinó con el parate del Fondo del Bicentenario- la oferta llegó a valer casi 56 dólares. De ese monto, casi 7 dólares corresponden a los pagos que se hicieron a los titulares de los cupones PBI.

Ahora, con los bonos cotizando entre 7 y 8% por debajo de lo que valían a fin de año, el valor de mercado de la oferta cayó a cerca de 51 dólares. Si se le restan los pagos de los cupones quedaría en 44 dólares.

Es un precio que hizo sonar algún alerta. Sobre todo en quienes recomiendan apuntar a un alto porcentaje de adhesión: "A mayor valor de la oferta, más gente la aceptará, con lo cual el Gobierno podrá mostrar que la porción deuda regularizada es casi total" argumentan.

Lo cierto es que la discusión por el formato final de la oferta llegó a Olivos. En Economía admitieron días atrás a este diario que se había instalado el debate sobre la posible "exagerada generosidad" (hacia los bonistas) de la oferta presentada por los bancos Barclays, Citi y Deutsche.

La discusión tiene este sustento: los cupones PBI fueron pensados para endulzar la oferta del canje de 2005. En aquel momento se dijo que los cupones eran la manera de "asociar" al acreedor a la suerte de la economía argentina. Así, si la economía crecía por encima de un piso predeterminado, el dueño del cupón cobraba un premio. Fue lo que ocurrió ininterrumpidamente desde 2006 hasta 2009.

Entonces: ¿por qué darles ese premio a quienes no se asociaron ni corrieron riesgos por la suerte de la economía?

Según pudo saber este diario, los pagos por los cupones se habían caído de la oferta a fines de diciembre, cuando el mercado subía con fuerza por las buenas perspectivas económicas del 2010.

Pero los ruidos de estas semanas, más los nubarrones en los mercados mundiales obligaron a ponerlos otra vez en consideración. La demora en lanzar el canje solo aumenta la incertidumbre.

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