De la Rúa dijo que no teme ir preso y acusó a los jueces de "falta de coraje"

De la Rúa dijo que no teme ir preso y acusó a los jueces de "falta de coraje"
Regresó ayer de París. Y descalificó la investigación: "Es una historia inventada".
El ex presidente Fernando de la Rúa volvió ayer al país, se enteró del fallo que lo llevará a un juicio oral y público y calificó de "historia inventada" la causa judicial que se le sigue junto a otros acusados por el presunto pago de coimas a senadores durante su gobierno.

"Nada de esto existió, y la reunión que se me atribuye no existió, así que no se le puede atribuir a alguien responsabilidad presunta o supuesta sin ninguna prueba", expresó el ex presidente en el aeropuerto de Ezeiza. Clarín intentó comunicarse ayer con él pero fue imposible.

El ex presidente dijo haberse enterado de la confirmación de su procesamiento apenas llegó al país y aseguró que no tiene "miedo de ir preso en lo más mínimo". Y agregó: "Esto es una historia inventada, ya lo dije en mi libro".

La Cámara Federal confirmó el martes el procesamiento que el juez Daniel Rafecas había dictado en contra del ex presidente por la presunta comisión del delito de cohecho. Uno de los camaristas, Eduardo Farah, sostuvo creíble la versión de la reunión negada por De la Rúa. El otro, Martín Irurzun, no. Sin embargo, ambos lo creen "coautor" del presunto pago de las coimas.

Ayer el ex presidente apuntó contra los magistrados. "Me sorprende el fallo. Creo que hay falta de coraje de los jueces para decidir lo que corresponde". También dijo que si los jueces "tienen miedo, ningún ciudadano puede estar tranquilo" y calificó de "arbitraria" la resolución judicial que lo sorprendió de vacaciones en Francia.

El juez Rafecas opinó que en el juicio oral y público que se realizará por esta causa -lo más probable es que sea durante 2011- "seguramente van a haber revelaciones que por el momento no han surgido". Es una de las posibilidades que surgen en ese sistema de enjuiciamiento.

"Estos hechos merecen que se celebre un juicio oral donde todos estos imputados estén sentados como acusados y se analicen ampliamente los testigos y pruebas, con el control de las partes, para que haya una sentencia por condena o por absolución", añadió Rafecas.

El magistrado basó su investigación en el seguimiento de los teléfonos celulares que usaban los sospechosos, algunos de los cuales figuraban a nombre de empleados o familiares. Así pudo constatar el relato del ex secretario parlamentaio del Senado, Mario Pontaquarto. Este ex funcionario confesó hace cinco años haber sido el "valijero" de las coimas. Un total de 5 millones de pesos que dijo haber dejado en casa del ex senador salteño Emilio Cantarero (4,3 millones) y el despacho del fallecido ex senador radical José Genoud.

El pago, según el juez, fue para garantizar que los senadores justicialistas no trabarían la votación para aprobar la reforma laboral, como finalmente ocurrió hace nueve años. La ley fue luego anulada en el gobierno kirchnerista.

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