¿Qué le dijo el Cabezón al Narigón?.

Ruggeri fue Ezeiza para aclarar los tantos con Bilardo, para presionarlo con que siga insistiendo en su ingreso al cuerpo técnico de Maradona. Ninguno dio detalles de la conversación, pero Olé te cuenta todo. Los mosquitos hablan...
No, no, Ruggeri no entró con la Pathfinder, no hizo uso de aquella célebre frase para ingresar por el portón de Ezeiza. Sí el Cabezón llegó en otra 4x4 y, como todo ex miembro de la casa, como habitué de otros tiempos, lo reconocieron y lo dejaron pasar. Por eso, de repente, todo el mundo los vio ahí, en una de las canchas del predio de la AFA, cara a cara, frase a frase, gesto a gesto, cruce a cruce. Bilardo, el manager. Y Ruggeri, el ayudante que le negaron a Maradona una y otra vez. Y ese diálogo que nadie escuchó, esa charla que ellos mismos intentaron tapar con sus manos para que las cámaras no les leyeran los labios, fue fuerte, intensa, caliente.

-"No me podés hacer esto, no me podés dejar afuera", fue uno de los primeros reproches del Cabezón.

-"¿Y qué querés que haga, Oscar?", fue la respuesta del Narigón, a quien se lo veía visiblemente afectado por la situación.

-Vos fuiste un técnico campeón del mundo, tenés que poder, cómo no te van a hacer caso... Yo me rompí el lomo ocho años por vos, por la Selección... Me pelee con todos. No estás haciendo por mí lo que yo hice por vos...

Esto cuentan aquellos que están cerca del Cabezón. Que el ex defensor lo presionó al Narigón como si éste hoy tuviera todo el poder de decisión y no contara con un veto tan importante como el de Grondona, nada menos. Pero Ruggeri piensa que, más allá del apoyo de Diego, es el manager el único que puede torcer la historia. Y por eso se llegó sorpresivamente hasta Ezeiza. "Para agradecerle a Diego y para hablar con Bilardo", como dijo luego al salir del predio (sin explayarse mucho), en medio de un pelotón de cámaras y grabadores. Pero fundamentalmente fue para decirle al Doc en persona aquello que había dicho hace unos días públicamente, cuando también fue muy duro con él.

Eso fue lo único que el Cabezón se llevó de Ezeiza: poder descargarse mano a mano. "Cuando se mira a la cara a la gente, uno se va más tranquilo y conforme. Hablé todo lo que tenía que hablar", fue lo otro, lo único que dijo al salir. Porque al fin de cuentas, esa mini cumbre con el manager no le generó ningún avance en cuanto a su posible incorporación al cuerpo técnico de Maradona. "Bilardo no le terminó diciendo nada, así que su situación sigue igual: muy difícil. O peor", le comentó a Olé una persona que entra sin credencial al predio de AFA.

De todos modos, el Cabezón no tiró la toalla. De hecho, ayer, él mismo puso otra vez el tema en el centro de escena. "Se jugó una patriada, pero no pierde las esperanzas", contaron sus íntimos, quienes aseguran que Diego le pidió no aflojar. "Yo voy a insistir. Sos el único al que quiero", dijo el DT. Ahí mismo, dentro del predio, además de charlar con Maradona y Mancuso (antes se los había visto juntos en la cancha dialogando animadamente) Ruggeri estuvo en contacto con Fuertes y otros jugadores.

La cuestión es que el caso Ruggeri, tema de cortocircuito entre Bilardo y el propio Maradona, sumó otro capítulo. ¿Qué dijo Grondona de esta aparición del Cabezón? Mandó a avisar que no tenía nada para comunicar, pero cuentan que estaba furioso. ¿Caso cerrado? Al menos, hasta la próxima visita...

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