No digas yes, si oui.

Bianchi pensó en Basile para que sea el nuevo DT de Boca: ayer lo sondeó y recibió un sí. La CD insiste con que asuma el Virrey, pero éste no afloja...
El próximo técnico de Boca lo va a elegir Carlos Bianchi". Jorge Ameal, el presidente, y Marcelo London, el dirigente más cercano al Virrey, lo anunciaron públicamente. Y a pesar de que ellos, los dirigentes, quieren ganar tiempo para tratar de convencer a Bianchi de que sea el Ferguson argentino y/o vuelva a ponerse el buzo de DT a fin de año, el manager ya comenzó con la búsqueda del reemplazante de Carlos Ischia. Y lo primero que hizo fue pensar en un apodo, un nombre y un apellido, todos muy fuertes: Coco Alfio Basile. Ayer mismo Bianchi quiso saber si el dueño del vozarrón más famoso estaba con deseos de volver al club. La respuesta fue inmediata: yes, of course...

La consulta, en forma de sondeo, fue indirecta, a través de un allegado. Bianchi piensa en un entrenador para un año, con espaldas suficientes para bancarse la presión del mundo Boca, y ahí es donde Basile puede sacarles varios cuerpos a los demás candidatos. Los cinco títulos logrados en igual cantidad de competencias con él en el banco son una marca indeleble en la Bombonera. Después de su abrupto final en la Selección, y hasta de llegar a pensar en el retiro definitivo, el Coco está con muchas ganas de volver a vivir el día a día. "El tema de la plata no sería un impedimento", aclaró alguien que suele sentarse en la mesa más famosa del fútbol, la del restaurant "La Raya". Cuentan que Basile está dispuesto a resignar dinero para vivir su segunda etapa en Boca. Un recuerdo: antes de irse a la Selección, el técnico había renovado su contrato por 1.000.000 de dólares al año; Ischia renovó por alrededor de 650.000 dólares. "¿Qué pasa si Bianchi nos propone a Basile como técnico? Si el Coco no pide una locura, y tiene un buen diálogo con Bianchi, no hay problema", le confió un importante directivo a Olé.

A pesar de ser muy diferentes, dentro y fuera de la cancha, Bianchi y Basile tienen mucho en común. Por lo pronto, hay un amigo que los une: Guillermo Coppola. Guillote fue el que los reunió alrededor de una mesa. Hasta cuando el Coco dirigía a la Selección se veían en almuerzos o cenas. Más de una vez el Virrey pasó por La Raya. No sólo eso: el propio Coppola contó en la revista Hombre que "todos los domingos como con un grupo de amigos, en el que están Bianchi y Basile. El asado lo hace Carlitos". Ese encuentro dominguero, con el Virrey como anfitrión y parrillero, se dio por última vez hace poco más de un mes, cuando Bianchi ya lucía su traje de manager.

Así las cosas, la ruta para el regreso del Coco debería estar bastante despejada. El único peaje a la vista, tal vez, es el deseo de Ameal y compañía de que Bianchi se olvide de la cláusula que le impide suceder automáticamente a Ischia y se haga cargo del puesto una vez que concluya el torneo. Eso es lo que va a proponer el dirigente Juan Carlos Crespi en la reunión de Comisión Directiva de esta noche. Sin embargo, ese pedido chocará con la decisión del Virrey, quien no quiere faltar a su palabra. Tampoco, parece, Bianchi quiere ser el Ferguson argentino: un entrenador con superpoderes que delegue a un técnico los trabajos de campo. "Si no es Bianchi, entonces que sea el Coco", completó Crespi en Fox Del Plata.

El clima caliente que vive hoy el vestuario de Boca necesita un orientador con personalidad. Y, sobre todo, alguien que sepa hacer convivir a Riquelme y Palermo, los dos polos opuestos. "El Coco eso lo maneja de taquito, los conoce a los dos, se lleva muy bien con ellos", contó otro hombre de su mesa. Por lo visto, el desafío de enfriar esos azulejos no lo angustia. "Tranqui, en junio volvemos a trabajar", le avisó hace unos días el Coco a un integrante de su histórico cuerpo técnico, que sigue conformado por el Panadero Díaz y el Ruso Ribolzi.

Bianchi busca técnico. El domingo estuvo en Montevideo, viendo Nacional-Peñarol. Pensó en Basile, quien también estaba en Uruguay, aunque en Punta del Este. Lo tanteó, pero ya desde Buenos Aires. El Coco, que hoy vuelve, quiere. Los dirigentes insisten con el Virrey DT pero no se oponen al nacimiento de la nueva era del ex entrenador de la Selección. Bianchi y Basile. ¿Habrá amor?

Comentá la nota