Las diferencias entre jaquistas y cobistas traban el diálogo político.

No se reúnen desde hace 16 días. Ayer comenzaron los contactos con los sectores de la producción.
Al igual que en la Nación, el Gobierno de la provincia encara su etapa de diálogo a través de tres mesas.

Una política, reservada para los partidos con representación parlamentaria, a cargo del ministro de Gobierno, Mario Adaro; una segunda mesa legislativa para los diferentes bloques de las dos cámaras, que organiza el vicegobernador, Cristian Racconto, y una tercera económico-social, reservada para las organizaciones empresarias y obreras, convocada por el ministro de la Producción, Raúl Mercau. Prepara el lanzamiento de otras mesas de negociación sectorial.

La mesa política tuvo una reunión inicial el martes 30 de junio; la económico-social se habilitó ayer con la Federación Económica de Mendoza (ver aparte) y la Legislativa se reunirá dentro de los próximos diez días, muy posiblemente tras el receso legislativo (ver aparte).

Dos días después de los comicios, Jaque convocó a la primera reunión de diálogo político post electoral en Mendoza con las presencias de Adaro, del interventor de la UCR, Carlos Le Donne; el presidente de Confe, Juan Carlos Jaliff; los demócratas Omar de Marchi y Andrés Grau y la senadora Alejandra Naman (ARI).

No obstante, desde el comienzo en esta mesa afloraron diferencias de criterio muy fuertes entre el gobierno y el cobismo, que se centraron en torno al tratamiento a la enmienda de la Constitución para limitar a una las reelecciones de los intendentes.

Es que el Confe pidió la promulgación lisa y llana de la enmienda aun con un porcentaje de adhesión de votantes menor a la mitad más uno del padrón. En cambio el Gobierno consideró que esto era "una invitación a violar la Constitución" y prefirió el camino de una presentación ante la Suprema Corte para que revisara su criterio anterior de mayoría de la mitad más uno del padrón a la de los votantes.

Desde entonces -hace 16 días- no se ha producido un nuevo encuentro de la mesa política y el Gobierno se abocó de lleno a la atención de la crisis sanitaria. "Nos reunimos una hora, sobrevolamos los temas y nunca más nos convocaron", se quejó el titular de Confe, Juan Carlos Jaliff. "Estamos dispuestos a retomar el diálogo pero con buena fe. Queremos opinar sobre temas políticos, económicos y sociales", manifestó.

Las diferencias entre el Gobierno y Confe se agudizaron tras el frustrado tratamiento legislativo al proyecto de ley sobre la declaración de emergencia sanitaria en la provincia, que se cerró con el dictado de un decreto del Ejecutivo.

"Estamos molestos. Con una maniobra política nos quisieron echar la culpa de que esta ley no salió por falta de apoyo de la oposición cuando lo que queríamos era dejar en claro el manejo de los fondos. Nosotros proponíamos el uso del Fondo Anticíclico. Dijeron que nos oponíamos a la ley de emergencia económica y los que se fueron de la sesión fueron ellos", fustigó Jaliff.

El gobernador Celso Jaque tuvo sus propios cuestionamientos al cobismo: "Yo quiero el acompañamiento de todos, pero no puedo ocultar mi preocupación porque los primeros actos post electorales desde la oposición fueron rechazar la emergencia sanitaria y pedir la cabeza del secretario General de la gobernación (Alejandro Cazabán). Eso me preocupa, porque esto no garantiza la gobernabilidad", dijo a Los Andes en la edición del domingo pasado.

"En la oposición hay de todo en la viña del Señor. Hay gente que es muy responsable y estoy seguro que nos va a acompañar. Hay otros que, no es que no sean responsables, sino que no han leído bien el mensaje del 28 y en esa lectura mala no interpretan que la sociedad les dio más responsabilidad. Algunos creen que les dio una licencia para hacer y decir lo que quieran", disparó.

"La provincia no resiste otro tipo de conflicto como el de la ley de emergencia sanitaria", dijo a los pocos días el ministro de Gobierno, Mario Adaro. "O la oposición no entendió su rol y deberá corregirlo o el oficialismo deberá corregirse y profundizar el debate", agregó.

La mesa política no se ha reunido desde hace 16 días y el próximo encuentro será con el formato de "mesa legislativa", para intentar conformar una agenda de temas parlamentarios.

Pero aquí no hay que descartar nuevos chispazos ya que el oficialismo se prepara para insistir en el tratamiento preferencial de sus proyectos de reforma judicial, mientras que el cobismo anticipa que pedirá el tratamiento de una nueva ley de coparticipación municipal que le quite fondos a la Provincia en beneficio de las comunas.

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