Con diferencias, se advierten subas en carne, pan y productos lácteos

De acuerdo con comerciantes de distintos sectores, los incrementos obedecen a diversas razones. En el caso de los lácteos se modificaría la política de subsidios: hay subas del 7 al 14 por ciento. En cuanto a las harinas, existe cierta estabilidad debido a acuerdos entre el Gobierno y los molinos. Por el lado de la carne, se nota la escasez de animales y la falta de solidaridad.
En cuanto a los lácteos, en distintos comercios de la ciudad se advierte una suba en los precios de las leches de primera marca que oscila entre los 34 y los 40 centavos.

A pocos días de comenzado el año, se advierten ligeras variaciones en los precios de algunos productos de la canasta familiar, proceso que comenzó a observarse desde mediados del mes pasado. El caso más notorio fue el de la carne y por estos días también se registran incrementos en el costo de los lácteos. Mientras que en algunas panaderías ya se han aplicado subas, a pesar de que desde el sector se ratifica que el costo de la harina es el mismo. Las modificaciones están relacionadas con cambios en la política de subsidios oficiales. También se alude a la falta de solidaridad y competencia desleal en algunos rubros.

El propietario de una tradicional panadería local se refirió al panorama actual y subrayó que "los precios siguen igual que el año pasado, ya que los costos de la harina no se han modificado".

El panadero resaltó que "las panaderías no recibimos subsidios, pero sí lo hacen los molinos por eso es que los precios se mantienen estables desde hace más de un año". Puntualizó sobre la estabilidad de precios como derivada de acuerdos entre el Gobierno y los principales molinos. "Este es un tema político, que el pan tiene que ser barato. Porque mientras el precio de la harina cuatro ceros está en 90 pesos, aproximadamente; el de la triple cero, que es el que se usa para hacer el pan, cuesta 48 pesos".

De esa manera, el precio estipulado para el pan en nuestra ciudad ronda los "cuatro pesos, pero si se recorren las despensas de los barrios hay puntos de la ciudad donde cuesta tres pesos. Mientras que en algunas panaderías del centro llega a los cinco. Con las facturas pasa algo parecido, en mi panadería cuesta 6,60 la docena, pero en el centro llega a valer 9 ó 10 pesos", aseguró.

En estos casos las diferencias radican en que "se han elevado los costos laborales y el tema de la competencia desleal sigue igual o peor. Entonces si hay panaderos que trabajan en un garaje o en un galpón, con sueldos en negro y sin impuestos, se pueden dar el lujo de tener ganancias con esos precios. Te frena el aumento de las cargas sociales, impositivas, el aumento en la electricidad. Por ejemplo, hoy en día tener cuatro empleados en blanco demanda 5.000 pesos de aportes todos los meses. Pero quienes no tienen esas cargas, que hacen a la calidad y a las condiciones de trabajo, tienen los precios más baratos", dijo el panadero.

En cuanto al futuro inmediato, "ahora hay que esperar. Es claro que si el Gobierno quita los subsidios y la bolsa de harina se va a 100 pesos todo puede estallar y el precio del pan se iría a 10 ó 12 pesos, pero también se anuncia una cosecha gruesa récord para marzo, entonces pasaríamos a depender del mercado externo y del remanente que se destine al consumo nacional".

Retoques

En otro rubro, el de la carne, el mes pasado se sucedieron una serie de aumentos que elevaron los precios en forma significativa. El propietario de una cadena de carnicerías local habló de la disparidad de valores y sus causas. "En las carnicerías de la ciudad hay mucha diferencia de precios y donde se nota más es en los supermercados, que tienen precios que llegan a los 25 pesos", destacó.

El comerciante explicó que estas diferencias se apoyan en la falta de solidaridad imperante en el sector. "Lo que pasa es que acá cada cual tira para su lado y no hay mucha unión; la carne subió pero no mucho. En mi caso, en el frigorífico el precio subió dos pesos en promedio. Por eso, desde principios de diciembre, la mayoría de los cortes subió menos de un 20 por ciento: de 17,90 a 20 pesos en cortes especiales como asado, vacío o marucha", relató.

Consultado sobre si esta situación es transitoria, explicó que "va a continuar así mientras siga habiendo consumo. La verdad es que el precio de la carne no aumentó mucho en diciembre, pero hay lugares que se aprovechan más del cliente y otros que aguantan el precio y no lo hacen tanto. Para el futuro, es complicado, porque más allá de los precios se empieza a notar que no hay animales", alertó.

En cuanto a los lácteos, en distintos comercios de la ciudad se advierte una suba en los precios de las leches de primera marca que oscila entre los 34 y los 40 centavos.

A mediados del mes pasado, luego de algunas reuniones entre el secretario de Comercio Exterior, Guillermo Moreno, se deslizó que los precios al consumidor de la leche y sus derivados volverían a destrabarse, pero a cambio los industriales pagarían 1,10 peso por litro a los tamberos.

De ese modo, el Gobierno evitaría el pago de compensaciones al sector lácteo, subsidios que ahora pasarían a ser solventados indirectamente por los clientes.

El año pasado, Moreno había autorizado una suba de ocho por ciento para la leche, algunos quesos y la manteca, e incrementos superiores, de hasta 20 por ciento, en productos más elaborados. En estos momentos se estima que esa suba podría ser del orden del 7 por ciento para los primeros y del 14 para los segundos. Por lo pronto, ya se observan algunos retoques en los precios expuestos en las góndolas locales, que exceden los convenios con el Gobierno divulgados hasta el día de hoy.

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