Diego Lurbe y la gestión 2010: "El legado que recibo es el desafío más grande en lo personal"

Diego Lurbe y la gestión 2010: "El legado que recibo es el desafío más grande en lo personal"
La visita al Primer Congreso Internacional "Cultura para la transformación social". La experiencia en el barrio Facundo Quiroga II como referencia para el trabajo en el Primer Centro Municipal Territorial. Las expectativas frente a la construcción del Centro Cultural Hogar de niñas San José y la Casa del Bicentenario.
A casi un mes de asumir el cargo de subsecretario de Cultura, Diego Lurbe habló con infoeme.com de la gestión que se plantea como reemplazo y en continuidad con el trabajo realizado por Eduardo Rodríguez, actual secretario de Desarrollo Social, en el marco del proyecto "La cultura como lugar de encuentro".

Lurbe estuvo a cargo de la Escuela Municipal de Música desde 2007, en la coordinación del proyecto "Orquesta Escuela" en el barrio Facundo Quiroga II durante 2009 y continuará como director de la Orquesta Sinfónica Municipal, espacio donde espera poder seguir desarrollando su veta artística.

Su llegada a la Subsecretaría de Cultura Educación y Turismo, en el contexto de la salida de Patricia Seijo a Desarrollo Social, se dio hacia el cierre de un año que, según comentó, tuvo un balance ampliamente positivo en el área.

Los ejes de la gestión que continuará Lurbe estuvieron en parte reflejados en el Primer Congreso Internacional "Cultura para la transformación social" al que asistió junto al intendente José Eseverri y el subsecretario de Desarrollo Social Eduardo Rodríguez.

Para el 2010 las proyecciones van hacia un trabajo conjunto con la Secretaría de Desarrollo Social basado en un concepto transformador que involucra a la cultura como vehículo de inserción del gobierno en las zonas periféricas y medio de inclusión social a través un mayor acceso a la formación artística.

¿Cuál fue la experiencia en el Congreso Internacional "Cultura para la transformación social" que se realizó en Mar del Plata?

Fue una invitación del Instituto Cultural de la Provincia y es primer congreso internacional que se realiza y que tiene que ver con la transformación de la sociedad a través de la cultura incluyendo lo social.

Estaban invitados diferentes exponentes de Latinoamérica fundamentalmente, de países con perfiles similares al nuestro y otros no. Y también vino al país gente de Canadá, de Europa, hubo una diversidad muy importante.

Todo apuntaba a revertir situaciones que tienen que ver con carencias sociales que hay en diferentes lugares del mundo a través de lo social y lo cultural. Justamente se tenía esta visión que tiene el intendente José Eseverri de pensar a la Subsecretaría de Cultura en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Social.

¿Qué tipo de proyectos se mostraron?

Hubo dos proyectos que a mí me interesaron. Uno que tiene que ver con lo musical y es muy similar a lo que estamos haciendo nosotros en Olavarría. Tenían una dimensión mucho más grande porque se implementan en un país, nosotros hablamos de un alcance en una ciudad.

Y hubo otro proyecto que presentó el actual secretario de desarrollo social de Medellín, anteriormente secretario de cultura, Jorge Melguiso. Es un periodista y sociólogo y durante su gobierno se juntaron actores sociales y políticos y se pusieron a trabajar en pos de la reforma de la ciudad.

Lo que tenían en claro es que tenían un problema de narcoterrorismo muy grande y hasta el momento la política que se había aplicado para combatirlo era comprar más armas, poner más seguridad y ellos sintieron que no estaba siendo efectivo. No estaban controlando la violencia y el terrorismo de esa manera y buscaron otra alternativa a la cuestión.

Hoy por hoy los números de cantidad de muertos que tienen realmente asustan y tienen que ver con las peleas entre las "maras" que forman los núcleos de la droga. Pero los funcionarios salieron a hablar directamente con las maras, a tratar de hacer acuerdos para la no violencia. En el lugar donde había una mara instalaban un centro cultural mediante trabajos con ONG`s y organismos gubernamentales.

Las maras se sentían persuadidas porque veían que un movimiento social empezaba a crecer a su alrededor, que la gente no tenía miedo de estar en la calle y ante eso se iban desplazando o corriendo, o al menos en el momento que había eventos no se vendía droga ni se practicaba terrorismo.

Me llamó la atención la idea de combatir la violencia a través de lo social y de lo cultural y la posibilidad de que la gente pierda el miedo de estar en la calle. Si bien es una realidad bastante diferente a la nuestra es un parámetro que se está viendo desde muchos lugares como ejemplo.

El proyecto "La cultura como lugar de encuentro" ha avanzado en su aspecto social con la creación de la Orquesta Escuela y ahora con los Centros Municipales Territoriales que también dependen de la Subsecretaría de Cultura. ¿Tu designación como subsecretario de Cultura tiene que ver con tu rol en el proyecto de la orquesta en el Facundo Quiroga?

La designación se definió por decisión del Intendente y la propuesta fue continuar con lo que se está trabajando, después yo le daré la impronta que le puede dar un funcionario en el marco de una gestión. Al asumir yo estoy corroborando y siguiendo el camino que marcó Eduardo (Rodríguez) en sus dos años trabajo. Yo me siento cómodo con ese proyecto de gestión y voy hacia ese proyecto de gestión.

El desafío más grande que tiene que ver con la designación y de eso hablamos con Eduardo a la hora de que me proponía el cargo es comenzar a trabajar de una manera mucho más horizontal con al área de Desarrollo Social. Posiblemente haya sido muy mediático y muy visible el proyecto Facundo Quiroga II y tiene que ver con el hecho de la inclusión, y de darle un espacio diferente a chicos que tienen otra realidad.

¿Sobre qué problemáticas se va a trabajar desde la cultura en los Centros Municipales Territoriales?

Lo que hay de concreto en eso es que se abre el Centro Territorial Nº 1 en el barrio Lourdes y por más que el proyecto sea similar al del Facundo Quiroga se entiende que es un barrio con sus propias connotaciones.

Nosotros como experiencia este año sentimos que llegamos al Facundo Quiroga a trabajar a un barrio con una problemática social difícil. Al llegar nos tomamos un tiempo como para que la gente nos conozca. Vos llegás con un proyecto absolutamente nuevo y la gente desconoce lo que vos hacés, te tenés que ganar el espacio. Eso se hizo durante este año y los logros se vieron bastantes cuando se festejó el Día del Niño que fue la primera presentación del núcleo tocando.

Tocamos al aire libre con la gente del barrio. Cinco minutos antes estábamos escuchando cumbia villera a un volumen atroz. Y nosotros entramos a tocar con chicos que tenían un violín en la mano a romper el hielo absoluto, con sonido acústico. La gente hizo un silencio que daba miedo. Yo creo que ni los perros ladraban. Nos respetaron y nos aplaudieron.

Cuando tomé contacto con la encargada de CIC y le dije que nos encargábamos de la difusión y si quería que hagamos una conferencia de prensa, que enviáramos la información a los medios, me dijo ‘mirá eso acá no funciona’. Vos te enterás de otra realidad. La difusión fue puerta a puerta, con un cartel que se ponía en el almacén, entre los chicos que se conocían en el barrio. Es una forma de trabajar absolutamente diferente.

A veces parece que uno hablando en democracia y siendo abierto a todos está llegando a todos y a veces no es así. Uno tiene que ir al centro de la cuestión y convocar a la gente desde ahí y después traerlos y mostrarles otra cosa. Eso pasó en junio cuando invitamos a los chicos a un concierto de la Orquesta Sinfónica en el Teatro, un lugar que para ellos era inexistente.

¿Se tiene en mente plantear una alternativa desde lo cultural frente a los cuestionamientos por la inseguridad que recaen muchas veces sobre el Gobierno?

Este proyecto específicamente no es tan abarcativo, aunque me parece que indirectamente, porque no forma parte de los objetivos del proyecto, uno está aportando elementos como para que en algún momento todo esto tenga ese tipo de consecuencia positiva.

Asumiste el cargo hacia fin de año y estás participando del cierre del ciclo 2009, ¿cuál es el balance general en el área de Cultura y que desafíos hay para el 2010?

Es el desafío más grande en lo personal. El legado que recibo de parte de la gestión de Eduardo (Rodríguez) viene con un balance absolutamente positivo. Mas allá de que yo en la Subsecretaría de Cultura me moví con mucha facilidad como titular de la Orquesta Sinfónica, es un área que durante los últimos dos años no ha formado parte de algún sector conflictivo, ha sido un área de calidad, de convocatoria masiva, de fiestas populares que han sido de calidad y cantidad.

Mi desafío personal tiene que ver con ese cierre y en darle continuidad a todo lo que se ha ido trabajando. Uno andando por el territorio de la Provincia de Buenos Aires no ve ni la mitad de lo que se hace en Olavarría en el sentido de darle un marco cultural a la ciudad.

Lo que se va a sumar para 2010 tiene que ver con la creación de los dos nuevos espacios culturales, el centro Cultural Hogar de niñas San José y la Casa del Bicentenario

Hay una apuesta muy fuerte de descentralizar lo importante de lo cultural de Olavarría que siempre sucede en el Teatro o en el Mapda, el hecho de que esto cruce el arroyo es muy fuerte

Ahora estamos en la etapa de la construcción pero el desafío va a ser integrar a estos lugares en el circuito y que no decaigan. Lo que más impacta del Centro Cultural son sus dimensiones porque estamos acostumbrados a lo que es el Mapda. Para eso se está pensando en no solamente abarcar lo que es el arte contemporáneo sino en darle una impronta de diversidad importante.

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