Dictarán hoy la conciliación obligatoria por el conflicto que paraliza al puerto

Fructificaron gestiones para que intervenga el Ministerio de Trabajo de la Nación. Se supo anoche que Carlos Tomada aceptó convocar a las partes, posiblemente para hoy mismo. Emilio Monzó charló con LA CAPITAL para analizar el conflicto que hoy podría empezar a superarse.
Durante la jornada de hoy el ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada dictará la conciliación obligatoria en el conflicto que mantiene paralizado el puerto marplatense y que afecta a otros puertos del país desde hace semanas, a partir de un conflicto disparado por el SOMU que impide la descarga de contenedores y repercute negativamente sobre toda la actividad.

La novedad trascendió anoche en fuentes municipales y coronó una jornada de intensas gestiones de las que participaron aquí el intendente Gustavo Pulti, dirigentes gremiales, el flamante ministro de Asuntos Agrarios bonaerense Emilio Monzó y otros dos dirigentes del sector que ahora son funcionarios provinciales, Juan Domingo Novero y Francisco Romano. Mientras que "del otro lado de la línea", en Buenos Aires, atendieron llamadas el secretario general de la CGT Hugo Moyano y el propio ministro Tomada.

Las fuentes consultadas atribuyeron a Moyano "decisiva influencia" en la negociación para que Tomada llame oficialmente a las partes a sentarse a la mesa dejando sin efecto la medida de fuerza.

Horas antes, el titular de Asuntos Agrarios bonaerense se reunió con Pulti y luego cerró su segunda jornada de visita y gestiones en Mar del Plata (el viernes había dialogado con cámaras empresarias y gremios que operan en el puerto) dialogando con LA CAPITAL sobre la situación, todavía grave. Monzó pidió a todos los sectores involucrados en el conflicto del puerto que "dialoguen" para llegar a una solución, ya que -dijo- la extensión del conflicto está impidiendo las exportaciones de pescado de empresas locales, en el marco de un reclamo salarial con el sector por parte del SOMU.

También ayer a la tarde mantuvieron reuniones los sectores empresarios y gremiales locales más directamente afectados por un conflicto que, esta vez, nada tuvo que ver con Mar del Plata sino con el reclamo motorizado por el SOMU nacional, que conduce el dirigente Omar Suárez. Este, "El Caballo" Suárez, está enfrentado desde hace tiempo con Novero desde que el marplatense creó el Simape y se quedó con el grueso de los afiliados que tenía el SOMU en esta ciudad.

Por su parte el ministro Monzó, que está en funciones desde hace menos de un mes, está viajando por toda la provincia interiorizándose de las diversas realidades y problemáticas, llegó a Mar del Plata para intervenir en el conflicto de la pesca y también los problemas del sector agropecuario.

Con referencia al problema portuario, aseveró que la clave está en que "todas las partes cedamos un poco" para llegar a un acuerdo que priorice la mantención de las fuentes de trabajo y el cuidado de los mercados internacionales, que son la clave para el sector.

"Si todos cedemos un poco, si todos conversamos, si todos nos sentamos en la mesa, si todos somos concientes de la situación y el impacto, me parece que podemos encontrar una salida" señaló, considerando que dado el contexto internacional, será la única forma "de ganar todos".

Monzó reconoció en la entrevista que "cuando hay cadena de valor muchas veces hay conflicto en los diferentes eslabones porque no hay una integración de todo el proceso y cada uno defiende su parte, pero entendió que "hay que pensar mucho en el empleado, en la persona que trabaja, que es la prioridad".

"Ya el mercado mundial está en conflicto. Por esta recesión estamos en un hilo y me quedó la frase de uno de los empresarios de que cuesta mucho ganar los mercados mundiales pero muy poco perderlos. Esos mercados que ellos han ganado, que son garantía por calidad, por cantidad y por cumplimiento de las demandas, hoy se pueden llegar a perder, no solo producto de la circunstancia mundial, sino también producto de la circunstancia particular con el conflicto con el SOMU, son dos cosas que como país tenemos que cuidar" indicó.

En referencia a la cuestión gremial indicó que "todo lo que hace que no se cumplan en tiempo y forma los compromisos que han contraído las diferentes empresas, es un motivo importante como para que el inversor deje de comprar en nuestro país por no ofrecerle garantías y no estamos para darnos estos lujos" dijo advirtiendo que de eso "tenemos que ser concientes todos los sectores" porque "cada mercado que vamos perdiendo es muchos empleados menos que tenemos en Mar del Plata".

Para Monzó es fundamental el diálogo no solo en el conflicto al que se hizo referencia más arriba, sino a toda la gestión. "Cuando asumí mi prédica fundamental fue la de recuperar el diálogo con los sectores, mejorarlo, que tenga mayor fluidez. Desde que asumí cité a la mesa agropecuaria provincial, a la mesa láctea, de ovinos y estoy yendo a todas las exposiciones rurales, a pesar de escuchar críticas muy fuertes, pero hay que poner la cara y recuperar el diálogo" aseguró el funcionario, que hasta hace algunos días era diputado provincial y fue uno de los tantos legisladores del kircherismo que se manifestó en contra de la polémica resolución 125 que incrementaba el valor de las retenciones a la exportación de cereales.

"Soy un hombre del interior, que conoce el sector y en el momento del conflicto tuve una posición ni a favor ni en contra, si de prudencia, de diálogo y en las pasiones de ese momento parecía que era una posición contraria a un sector" explicó al respecto el abogado oriundo de Carlos Tejedor, localidad de la que fue intendente.

El funcionario aspira a dejar de tener el "papel de bombero, de todas las situaciones de emergencia" sino a "comprender todas las situaciones y empezar a planificar" con la idea de "comenzar a prevenir los incendios, no apagarlos".

En ese contexto considera fundamental "trabajar en armonía con el gobierno nacional y establecer una vía de comunicación entre diferentes demandas del sector".

"Mi lealtad es hacia la gente"

"Mi responsabilidad y mi lealtad es hacia la gente para la quién estoy cumpliendo funciones. Que el sector sea rentable y genere trabajo es mi primer función, mi primer lealtad" aseguró haciendo referencia a las declaraciones que el sector rural hicieron ayer a este medio dirigentes del sector rural quienes advirtieron que están en riesgo de quiebra.

"Estoy estudiando el tema, tengo muchos informes del sector y por supuesto que siempre que vea que un sector de la provincia de Buenos Aires esté perdiendo dinero y que esa pérdida signifique no solo ingresos sino pérdida empleos, por supuesto que alzaré la voz ante quien sea y eso no signigica pelearse, sino comunicar a quién puede llegar a tener una herramienta con una solución para el sector".

"Cuando uno lee y escucha al sector reclamar lo comprende. Lo que creo también es que hoy el sector tiene que tener la conciencia de que no vivimos la época del conflicto de la 125, que hoy tenemos que comprender al gobierno nacional por la situación mundial. Estamos ante el impacto de algo sorpresivo y el estado se está reacomodando, como todos los Estados en el mundo, nadie tiene hoy la certeza de lo que va a venir, entonces es muy difícil para nosotros contestar" señaló el ministro, quién aseguró cuidarse mucho de "generar expectativas" que luego no se puedan cumplir.

De todas formas reconoció que "el sector viene con el agravante del conflicto por la resolución 125, que ahora se junta con esta incertidumbre que provoca el mercado mundial".

De todas formas el funcionario fue postivo en cuanto a las posibilidades futuras. "En la incertidumbre hay algo muy claro: hasta el 2015 la población mundial va a crecer y por lo menos hasta ese momento tenemos asegurada la demanda de alimentos. Eso no es poco". Pero aclaró que "a estas oportunidades tenemos que generarlas desde el Estado, planificarlas. Si cada uno tira para su lado y no aprovechamos las oportunidades objetivas -crecimiento de la población, del poder arquisitivo de Asia- la Argentina dejaría pasar el tren".

Situación "complicada"

"Está complicada la situación en el Puerto, se nota tangiblemente porque tienen todo su stock sin exportar. Ese es el primer impacto, preocupante" que tengo del sector pesquero reconoció el ministro de Asuntos Agrarios, Emilio Monzó.

Pero destacó que "por otro lado tengo un impacto muy positivo: que la industria de la pesca cumple con casi toda la cadena de valor. Mar del Plata y la producción pesquera son un ejemplo en ese sentido. Todos los eslabones le agregan un valor al producto y eso genera mayores recursos, mayores divisas para la ciudad y para nuestro país y también mayor cantidad de mano de obra. He visto que es una industria que requiere mucho recurso humano y donde las empresas tienen que ser un orgullo de nuestro país porque son gente que invierte en Argentina, reinvierte en sus empresas, con calidad envidiable a nivel mundial" valoró. Por eso aseguró que se va de la ciudad "con un sentimiento encontrado".

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