Diciembre, otro mes negro para la economía de EE.UU.

A fines de 2009 fueron eliminados 85.000 puestos de trabajo
WASHINGTON.- La economía norteamericana concluyó un 2009 negro para el empleo, con la eliminación de 85.000 puestos de trabajo en diciembre pasado, un duro golpe para el mercado laboral, que en los meses anteriores comenzaba a dar leves señales de recuperación.

En este contexto, la presión podría crecer sobre el presidente Barack Obama, que ha hecho de la generación de empleos una de sus prioridades, y podrían multiplicarse los reclamos para que proponga un programa de gasto público más agresivo destinado a bajar el desempleo, que alcanza el 10% en Estados Unidos.

"Los números difundidos por el Departamento de Trabajo son un recordatorio de que el camino hacia la recuperación económica nunca es una línea recta", advirtió Obama en la Casa Blanca. "Tenemos que seguir trabajando cada día para poner otra vez a nuestra economía en movimiento", añadió el mandatario.

El empleo normalmente tarda en reactivarse tras la recuperación de una recesión. No obstante, muchos inversores y algunos economistas habían considerado que este informe iba a mostrar que las contrataciones finalmente estaban repuntando.

El deterioro en diciembre es mucho peor de lo que calculaban los analistas, que en líneas generales no esperaban grandes cambios en los niveles de empleo. Los principales empleos perdidos en diciembre (81.000) correspondieron al sector industrial. El sector de servicios, que representa más del 85% de la mano de obra empleada, volvió a perder empleos en diciembre (4000), luego de haber logrado crear 62.000 puestos en noviembre.

Las cifras del Departamento de Trabajo revelan que el empleo bajó tres puntos porcentuales en Estados Unidos en 2009, cifra nunca vista desde 1949. En valores absolutos, la cantidad de empleos destruidos durante el año -4,6 millones- es la más elevada en los anales de esta cartera, que se remontan a 1939.

"Las cifras de desempleo son evidentemente decepcionantes", estimó el vocero de Obama, Robert Gibbs.

A pesar de la mayor destrucción de empleos, la tasa de desempleo se mantuvo estable (en 10%), debido a una reducción de la población activa. "Vamos a tener que acostumbrarnos a tasas de desempleo frustrantemente altas", dijo Robert MacIntosh, economista de Eaton Vance.

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