Dicen que en La Pampa “la situación es muy mala” .

Para atrás: un productor de Quehué explicó la metodología de protesta que se aplica en las rutas pampeanas. Dijo que “cuando vemos un camión lo paramos, vemos si es alguno de los productos que no pueden pasar y si es alguno de ellos se volverá para atrás”.
Los productores autoconvocados que representan a la patronal agropecuaria que está en conflicto con el Gobierno Nacional, continuaron ayer haciendo número en la Ruta 5, frente al frigorífico Carnes Pampeanas. Allí, el piquete consistió en parar a los camiones para revisarles la carga y determinar si podían o no seguir su camino.

“En La Pampa la situación es muy mala”, resumió Carlos Montoya, un productor de Quehué que hizo de vocero de la protesta y consideró que el nuevo paro del sector tiene un apoyo masivo.

“Por ahora estamos firmes acá”, dijo el dirigente en diálogo con El Diario.

El referente de los autoconvocados insistió en que “es buena la respuesta de los autoconvocados, que en todos lados están en la ruta; hay una unión muy firme, se está respetando el paro, no ha habido entrada, no pasaron camiones ni con hacienda ni con granos, seguimos a la espera de la reunión para ver qué se define”, en referencia al encuentro que hoy mantendrá la Mesa de Enlace con el Gobierno Nacional.

Montoya explicó: “Nosotros estamos por una política agropecuaria global, no porque den algunas dádivas en la leche o en la carne y dejen interrogantes con las retenciones... no. Queremos políticas claras, nacionales, para el sector agropecuario. No puede ser que el sector que más aporta sea el más castigado”.

Según el piquetero autoconvocado, “en La Pampa la situación es muy mala, porque además de la parte del gobierno está complicada con el tema de la sequía y no estamos declarados en emergencia a nivel nacional pues faltaba presentar un papel de las políticas familiares. Hay que ponerse las pilas, ver cómo están las cosas y resolver medidas urgentes. Sino esto va a ser un gran desierto donde no va a quedar gente, van a quedar los campos desiertos, sin nada”.

“La idea -insistió- es tener presencia en la ruta y hacer control de cargas. Cuando vemos un camión lo paramos, vemos si es alguno de los productos que no pueden pasar y si es alguno de ellos se volverá para atrás. Se ha respetado a rajatabla la medida. Demuestra que si bien puede haber más o menos gente al costado de la ruta, hay un acatamiento casi general del paro, la gente está de acuerdo con esto”.

Montoya completó su análisis: “Después de la reunión de comisión de enlace haremos una asamblea para decidir cómo sigue esto. En concordancia con los autoconvocados de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires. Aunque las situaciones son diferentes en cada lugar vamos a tratar de tener una uniformidad. Habrá algunas diferencias según el lugar... vamos a esperar hasta mañana a ver qué propuesta traen. Si la Mesa de Enlace tiene alguna estrategia, la estudiaremos y veremos cómo seguimos”.

Quejas en Santa Isabel

Algunos productores de Santa Isabel hicieron escuchar informalmente sus quejas. Es que -según plantean- el Gobierno provincial marginó a algunos de ellos, pese a estar afectados por la sequía.

De acuerdo a lo que los productores explicaron a El Diario, les hicieron hacer los trámites necesarios para acceder a los beneficios por emergencia o desastre agropecuario.

Pero a la hora de repartir los subsidios, se enteraron de que quienes tienen un empleo público (hay municipales, enfermeros u otros trabajadores que también producen sus tierras) no contarían con ese aporte.

Los productores afectados -alrededor de dos decenas- sienten que es una discriminación, de la que además no se alertó antes de hacer los trámites.

Incluso señalan que algunas respuestas oficiales negaron la ayuda estatal porque los supuestos beneficiarios tienen bienes flamantes.

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