Dicen que el ganado está contaminando el río Diamante

Vecinos de Las Paredes temen por su salud y la de la gente ubicada aguas abajo. Aseguran que los excrementos llegan al cauce.
Los malos olores y la presencia de animales junto al río Diamante preocupa a un grupo de vecinos de los distritos de Las Paredes y Cuadro Benegas. Es que en la zona, junto al cauce, un productor ganadero tiene en su propiedad un gran número de vacas cuyos excrementos caen cerca del río, el mismo que cruza la ciudad y donde muchos chicos se bañan.

La contaminación y las posibles enfermedades son las luces de alerta de estos pobladores que a diario sienten las consecuencias de tener de vecinos un corral colmado de bovinos. Por eso, en enero de este año comenzaron su periplo por las diferentes oficinas gubernamentales, donde "a pesar de ser muy bien tratados", todavía no se obtuvieron respuestas concretas.

Según el relato de los vecinos de las inmediaciones de las calles Los Filtros y Jensen, el ganadero tendría allí unos 300 animales, hacinados, y con la consecuente generación de moscas e insectos que se multiplican por los excrementos. Además de la posibilidad de que los residuos sólidos y líquidos de las vacas llegue a las aguas del río por encontrarse los corrales junto a él.

"Es un gran perjuicio ambiental y de salud más allá de que se trata de un daño en lo económico y turístico para otros vecinos de los alrededores", contaron a Los Andes.

A partir de la primera nota entregada en la comuna el 4 de enero de 2008 se suscitaron varias inspecciones y se aconsejó una serie de pautas a seguir, pero aparentemente todo continuaría igual.

En la primera inspección del área Ambiental de la Municipalidad de San Rafael, realizada el 20 de febrero y bajo el número 5831, se constató la presencia de unos 100 animales, de lagunas y gran cantidad de moscas. Allí se intimó al propietario a sanear las lagunas y desinsectar, bajo el apercibimiento de recibir las sanciones correspondientes en caso de no concretar lo estipulado.

A esta acta le siguen al menos otras 4 similares -con fechas desde marzo a octubre- con idénticas especificaciones para sanear el sitio, pero se suma el pedido de un estudio de impacto ambiental. En especial, el labrado el día 23 de octubre, destaca la presencia de unos 300 animales y el "olor característico de un corral".

A la iniciativa de los vecinos de las calles Jensen y Los Filtros se sumó ahora la preocupación de la gente que vive aguas abajo en el barrio El Sosneado. Los chicos de allí suelen bañarse en el río y por esa razón -según los mismos vecinos- padecen diferentes enfermedades gastrointestinales. "Pensamos que puede ser peor, especialmente para los niños si el agua del río se llega a contaminar", dijeron.

El productor -quien no pudo ser contactado pese a numerosos intentos- que según las actas de inspección sería Jorge Moreno, fue notificado por el área Ambiental de la comuna de la existencia de la ordenanza 6852 referida a la evaluación de impacto ambiental de las obras, proyectos y emprendimientos que se desarrollen en San Rafael.

Allí se establece como requisito indispensable para la aprobación definitiva, la obtención del certificado de factibilidad ambiental, y que en caso de aquellas obras o emprendimientos que se encuentren en infracción están sujetas a que la autoridad de aplicación (en este caso la comuna) dispongan de la paralización de las obras o de las actividades realizadas.

Bajo esta normativa, desde la dirección de Asuntos Legales de la Municipalidad, y al no tener informe del inicio del estudio de impacto ambiental, se aconsejó en julio dar un nuevo plazo de 5 días para presentar el certificado mencionado y otras medidas para salvaguardar la salud y bienestar de la población como podría ser la clausura preventiva de la actividad y el decomiso de los animales.

"Estamos preocupados porque el tiempo pasa y todo sigue igual", comentaron los vecinos, quienes no descartaron continuar con denuncias en el Irrigación.

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