“Si me dicen que no, dejaré de ser gobernador”.

El mandatario señaló que si los tucumanos no lo acompañan con el voto sabrá leer el mensaje y no seguirá “atornillado en el poder”. El titular del PE señaló que es posible que Néstor Kirchner venga a Tucumán en abril. Está convencido de que en octubre se sufragará a favor o en contra de él.
Repitió hasta el hartazgo que no hablaría de política. Sin embargo, y a poco más de dos meses de haber anunciado formalmente la intención de reformar nuevamente la Constitución provincial para habilitar su re reelección, el gobernador, José Alperovich, no sólo habló de las elecciones sino que, además, afirmó que el resultado de los comicios nacionales de octubre serán determinantes para su futuro en la Casa de Gobierno. “Si el tucumano en octubre me dice que no, será no. Tendré que dejar de ser gobernador”, condicionó.

Luego de afirmar “creo en la democracia” y “no vine a enriquecerme”, el titular del PE reiteró para no dejar dudas: “leeré muy bien el mensaje de las urnas en octubre. Porque, en definitiva, los tucumanos me dirán si quieren que siga en el Gobierno o no; sencillo. Acá uno no tiene que estar atornillado en el sillón del poder, uno está de paso”.

Contrariamente, no quiso dar una opinión respecto de la derrota del oficialismo en la contienda electoral de Catamarca durante el fin de semana pasado. “Hagan ustedes la lectura. Yo no tengo por qué leer mensajes”, respondió a la prensa cuando se le consultó qué opinión le merecían los resultados.

Asimismo, Alperovich quiso diferenciarse de los gobernadores (de Catamarca y de San Juan) que ven el apoyo del ex presidente Néstor Kirchner como una sombra que puede oscurecer sus campañas electorales. “Es muy probable que en abril venga (Kirchner) como presidente del Partido Justicialista a dar una charla a todos los dirigentes sobre la crisis internacional”, dijo levantando la voz. Luego, agregó rápidamente: “por supuesto invitado por la presidenta del PJ (su esposa, Beatriz Rojkés)”.

Comicios

El primero en hablar de la conveniencia de “provincializar” las elecciones legislativas fue el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla. A principios de febrero, el parlamentario había afirmado que iban a priorizar la gestión de Alperovich como eje de la campaña electoral. “En los primeros cuatro años, influía mucho la tarea de Néstor Kirchner en el país. Hoy la realidad cambió; hay cierto desgaste. Nosotros nos jugaremos a provincializar la elección”, argumentó en esa oportunidad. En las siguientes conferencias de prensa, en las que participó en ejercicio del Poder Ejecutivo, intentó desdecirse. Imitando esta actitud, Alperovich aseveró: “eso no existe (por provincializar o nacionalizar). Es lo que puede decir LA GACETA. Nadie puede nacionalizar ni provincializar porque es subestimar a la gente. Cada persona es un mundo y piensa de distinta manera. En las urnas decidirá: ‘le doy el voto a Alperovich, o no le doy el voto’”.

Sin internas

“No creo que haya internas. Tenemos que llegar a un acuerdo”. Las palabras del mandatario sentaron su postura acerca de la posibilidad de que las diputadas Beatriz Rojkés y Stella Maris Córdoba se enfrenten en elecciones primarias para encabezar la lista de candidatos a ocupar una banca en el Senado de la Nación. “Sí, ¿por qué no?”, contestó cuando se le consultó si el apellido Córdoba podría estar en los votos.

Además, celebró el hecho de que dirigentes del campo puedan presentarse como candidatos en octubre: “mientras más gente salga en la democracia es mejor”. También sostuvo que el consenso es la única solución para el conflicto entre el Gobierno y los productores agropecuarios por las retenciones. “Creo que hay que ir charlando, el Gobierno tiene que hacer todos los esfuerzos para dar soluciones. Ya hubo un acuerdo y se llegó a algunas soluciones”, concluyó.

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