Dicen que aumentan el control a los vendedores ambulantes

Así lo afirman desde el municipio. Sin embargo, estos comerciantes siguen instalados en las calles.
La Municipalidad de la Capital aseguró que se han intensificado los controles de la venta ambulante en la ciudad, poniendo en marcha un plan de acción más estricto. Pero se sigue observando el amontonamiento de vendedores en las veredas céntricas, espacios angostos en los que caminar en horario de comercio es toda una travesía, más la suma de las mercadería tirada en el suelo.

Lo que no se sabe aún con precisión son las medidas que están aplicando en la Capital. Desde el municipio afirman que el control más riguroso comenzó la semana pasada, con la intención de combatir la "venta en negro" (sin facturas que comprueben el pago de impuestos) durante las fiestas de fin de año.

Sin embargo, hasta ayer al cierre de la edición y a pesar de la consultas de este diario, no se brindaron datos sobre la cantidad de multas realizadas en este período, ni cómo están realizando el control. Es decir, si han aumentado o no la cantidad de personal de inspección, si están haciendo arrestos o secuestro de mercadería. Tampoco se informó sobre el radio que están cubriendo.

Por su parte, el coordinador de gabinete de Capital, Jorge Cerdera, aseguró que en los últimos días se trabajó a nivel deliberativo y se promulgaron las ordenanzas que prohiben la presencia de vendedores callejeros. "Ahora se está haciendo un trabajo sobre esas normas y ya elaboramos las medidas para hacerlas cumplir", dijo. Y precisó que los controles nunca se dejaron de hacer. Pero también reconoció que son pocos los inspectores municipales.

A pesar de ello, la presencia de estas personas aún es notable en casi todos los puntos de mayor concentración de gente. Esquivarlos y hasta soportar su acecho, en algunos casos, se ha vuelto normal, según se escucha a diario por parte de los transeúntes. La misma escena se repite en el microcentro y hasta en la puerta de bancos, en las plazas y en el Parque de Mayo.

Relevamiento

Por ejemplo, en las calles de la peatonal, la calle Mendoza pasando Libertador, la calles Santa Fe y General Acha, son sólo algunos de los espacios comunes para estos llamados vendedores ambulantes (que en realidad no son ambulantes, ya que están instalados en el mismo lugar casi todo el día).

En los bancos, sobre todo en época de cobro, el panorama es el mismo. Cada vez que hay pago a jubilados y beneficiarios de planes sociales, se arma todo un revuelo en las puertas de estos edificios. Venta de ropa, de comida, de artesanías, de DVD's piratas, de juguetes, y hasta de salvavidas y piletas inflables.

Un ejemplo claro de esto es la vereda de la sede bancaria de calle Las Heras, que ayer fue nuevamente el lugar predilecto para estos comerciantes. Esto porque fue el primer día de cobro del beneficio de 100 pesos para los que poseen planes sociales. Mientras algunos de los que estaban haciendo cola afirmaban no estar molestos por la situación; otros se quejaban por la incomodidad que provocan al peatón, a los que hacen fila e, incluso, en el tráfico vehicular.

El Parque de Mayo no escapa al problema. Los fines de semana se convierte en el centro más concurrido de los que realizan esta actividad que va contra las ordenanzas municipales.

En la anterior gestión de gobierno municipal se habilitó una segunda feria persa y allí fueron a parar los vendedores ambulantes que estaban en las veredas. Esta se ubicó en un salón que el municipio alquiló en avenida Rioja, metros al norte de Libertador San Martín. Esa vez se dijo que, con esa medida, ya no iban a permitir que hubieran más vendedores ambulantes en las calles. Pero eso no ocurrió.

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