El PJ dice que Torroba no sabe gestionar y el Frepam que Jorge se hace el distraído

Con fuego cruzado entre el Frepam y el PJ, se aprobó ayer, por mayoría, el presupuesto y la tarifaria municipal para 2010. Para los concejales del oficialismo, hay un boicot financiero del gobierno provincial contra la gestión del jefe comunal radical. "Jorge se hace el distraído", dijeron. Para el PJ, que votó en contra los dos proyectos, al intendente Francisco Torroba le faltó capacidad para gestionar fondos de provincia o de nación. "Hay otra alternativa a esperar sentado una audiencia con el gobernador", planteó el edil Eduardo Molteni.
Esos fueron los dos ejes de los discursos que se escucharon ayer a la mañana, durante la sesión extraordinaria que insumió dos doras y en la cual se aprobó el presupuesto de 155 millones de pesos y un incremento del 20% promedio de las tasas y servicios municipales.

El debate fue aprovechado por los oficialistas para disparar contra Jorge. Y los justicialistas no ahorraron ataques a la gestión de Torroba. Con el resultado de la votación puesto desde el principio –ambas bancadas habían adelantado la posición la semana pasada- se dedicaron a tirarse picotazos, como dos gallos de riña.

Del proyecto de presupuesto que envió Torroba, los concejales, por unanimidad, apenas cambiaron cuatro artículos. Tres, para corregir la redacción, cambiando la palabra limpieza por recolección. El otro artículo lo cambiaron para aumentar los intereses que pagan los grandes contribuyentes por la mora en las tasas, diferenciándolos del vecino común. En el resto, el Frepam votó con disciplina y el PJ se opuso.

De ida y vuelta

El frepamista Marcos Cuelle, por un lado, defendió la "actitud responsable" de presentar un presupuesto "realista" a partir de la baja coparticipación que llega de nación y de la renuencia de provincia a auxiliar a la comuna. Dijo que la provincia apenas envía 0,50 centavos por chico que asiste a los comedores, que depende "del estado de ánimo del gobernador" si enviará los fondos para pagar un juicio de 7 millones de pesos que ganó Telefónica y que no hay muestras de querer renegociar el "contrato leonino" de Aguas del Colorado con el municipio.

Cuelle describió algunos programas de talleres culturales, escuelas deportivas y asistencia en comedores. "Hay una apuesta a la contención social y un aporte a las seguridad. No vinimos a prender y apagar la luz", tiró.

La primera que atacó, del PJ, fue Silvia Pérez Roldán de Faidutti. "Esta gestión se basa en la indigencia de ideas. Lo único claro del presupuesto es que los vecinos van a tener que asumir un aumento que se suma al tarifazo anterior. Pero no se sabe dónde vamos", sostuvo.

También dijo que Torroba cayó en "la conocida trampa" de subestimar los recursos para luego tener más fondos para disponer discrecionalmente. Es porque los recursos estimados son similares a los del año anterior.

La ex tiernista le pegó a la gestión "No solo no hay logros, retrocedimos. El presupuesto es menor al anterior, los anticipos de coparticipación que incluyeron no están fundamentados. Es inconcebible aprobar esto, la única solución que proponen es aumentar las tasas", respondió.

"Los aumentos son injustificados. No se corresponden con ningún índice. Entre los dos años, son del 150 al 300%", estimó.

L a réplica llegó desde la banca de Gastón Massari Copes. "El municipio sufrió un cáncer que lo dejó devastado. Esto es una consecuencia de 25 años de una gestión. No miran para atrás, dejaron un descalabro, hay que hacerse cargo", reprochó.

Y le dijo a Pérez Roldán que hablaba con "liviandad", además de que había reconocido que durante las anteriores gestiones pegotistas se recurría a la "trampa" de los presupuestos sub valuados.

"El justicialismo hizo de la creación de bolsones de pobreza su mayor capital político", retrucó a la crítica de falta de asistencia social. "A los trabajadores municipales los tuvieron 10 años en negro, nosotros los pasamos a planta", respondió a la recriminación por no tener previsiones en el presupuesto para blanquear a los contratados.

Palo pa’ que tenga

El tiernista Vignatti calculó que el presupuesto tiene un déficit real de 24 millones (fondos provinciales que se incluyeron pero no están formalmente comprometidos) y le enrostró a los funcionarios municipales la falta de esmero en gestionar fondos nacionales para obras de infraestructura o programas sociales. "Nosotros los ayudamos a golpear las puertas, los acompañamos", chicaneó.

"Si se hubiera hecho, el presupuesto sería de 200 millones", auguró. "El presupuesto no es la realidad de hoy sino lo que va a ocurrir. Hay que tomar determinados riesgos. Ser conservador es lo más fácil", insistió.

La frutilla del discurso opositor la colocó Molteni. "Este presupuesto nos dice que no hay un plan de acción. Si en el 2009 se hizo nada, en 2010 se hará nada. A Torroba le falta capacidad, inteligencia, astucia, no tuvo las virtudes necesarias para obtener recursos de la provincia, de la nación o préstamos internacionales", dijo.

"No estamos poniendo palos en la rueda ni haciendo oposición por la oposición misma. La finalidad de nuestra negativa es decirles que hay otra alternativa a la de esperar sentado una audiencia con el gobernador", completó.

Un insatisfecho

Para el final, antes de la votación, el concejal Leandro Altolaguirre fue el único que se desmarcó, apenas un poco, de la estrategia oficialista. "No es el presupuesto que queremos. Es más lo que queremos hacer. No estamos satisfechos. Trabajaremos durante este año para que se pueda concretar", dijo.

"El presupuesto es realista. Hay pocos recursos y poco apoyo del gobierno provincial, a pesar de que hay que mantener las obras que hizo cuando era intendente gracias a la provincia y que hay que pagar los empleados que él tenía en negro y que pasaron masivamente a planta en el final de la gestión de Alcala", indicó.

Altolaguirre se permitió "compartir" con la bancada del PJ que "hay que tener más energía para buscar fondos" y advirtió que este año, "no con ánimo de buscar conflicto, seré más energético (sic)" en el reclamo de atender más la problemática ambiental de la ciudad y la solución de la vetusta planta de tratamiento de residuos patológicos instalada en el Molas.

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