El 60% dice que CFK quiere controlar los diarios, canales y radios

Según una encuesta realizada por la consultora Management & Fit, los días 1, 2 y 3 de septiembre sobre 1.700 casos de todo el país, éste sería el objetivo oculto del Gobierno detrás de la ley que se debate en el Congreso. Además, el 55,8% desconfía del contrato del Ejecutivo con la AFA por la transmisión gratuita de los partidos de fútbol de primera división.
Una consulta nacional revela que los costos que tendrá el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner por su enfrentamiento con el Grupo Clarín, serán superiores al que analizó el matrimonio presidencial en la Quinta de Olivos. El 61% de los encuestados en un muestreo de opinión pública realizado en todo el país, creen que la Ley de Radiodifusión busca controlar los medios de comunicación; y el 55,8 % desconfía del convenio que firmó el Estado con la AFA para televisar el fútbol.

Los datos estadísticos son el resultado de una muestra realizada por la consultora Management y Fit sobre la base de 1.700 casos. El monitoreo fue terminado el pasado viernes, un día después de que el ex presidente y electo diputado Néstor Kirchner bombardeara con artillería pesada sobre el Grupo Clarín durante una conferencia de prensa. En un nuevo capítulo de una larga batalla, el ex mandatario había acusado a ese multimedio de "extorsionar y ensuciar a la gente".     

Si el proyecto de la nueva Ley de Radiodifusión que impulsó el Gobierno hubiera llegado al Congreso después del 10 de diciembre, es decir con la nueva conformación, el costo político del oficialismo hubiese sido considerablemente menor. Pero el kirchnerismo sabe que tras la asunción de los nuevos legisladores, le resultará más complicado sumar los votos necesarios para aprobar la iniciativa.  

El decreto del Ejecutivo para apropiarse de los derechos de la transmisión del fútbol de primera división a través de una polémica asociación con la AFA, también fue interpretado por la mayoría de la sociedad como un conflicto más vinculado a un problema personal entre el ex mandatario y el Grupo Clarín, que con el discurso de llevar el fútbol a la  pantalla chica de todos los hogares del país y de manera gratuita.

Según la encuesta el 80,6% de los consultados dijo estar enterado sobre la llegada al Congreso del proyecto de la nueva Ley de Radiodifusión. De esa franja, que no es poca, el 61% cree que la iniciativa del Gobierno apunta a "controlar los medios", y sólo el 15,1% tuvo una visión más acorde al discurso oficial que indica que la polémica ley es para "democratizar los medios".

Del análisis de la medición de opinión pública también queda claro que la estrategia discursiva del oficialismo fue poco o nada acertada. ¿La nueva Ley de Radiodifusión es una pelea del Gobierno con el Grupo Clarín? El 64,2% contestó que sí y el 15,2% dijo que no, en coincidencia con los que si creen que la medida es para darle mayor democracia al sistema de medios.

La desgastada imagen de la actual integración del Congreso frente a la fresca legitimidad de los legisladores electos el pasado 28 de junio, también es un tema que influye en la opinión pública. Según la medición de Managment y Fit, el 52,4% de los consultados dijo que la Ley de Radiodifusión debería ser tratada en el Congreso recién después del 10 de diciembre. En cambio, el 30% dijo que el tema debe ser analizado ahora y el 17,6% dijo que no sabe.

Cuestión de goles. El matrimonio presidencial tampoco habría medido cómo iba a impactar en la opinión pública la sorpresiva estocada con forma de decreto, que lanzó para herir a Televisión Codificada Satelital (TCS), la empresa que generaba la señal del fútbol hasta hace un mes.

La envestida también había sido contra el grupo que dirige Héctor Magnetto. TCS es una sociedad conformada por Inversora de Eventos (Clarín) y Torneos y Competencias.

Respecto de la actual modalidad, el 55,8% de los encuestados se opone a que el Gobierno maneje los derechos de la televisación del fútbol, mientras que el 30% señaló que está de acuerdo.

Pero la temperatura del ánimo de la gente parece aumentar cuando se habla de los costos económicos que se comprometió a abonar el Estado por haber desbarrancado al grupo que manejaba la comercialización de la televisación de los partidos de la primera división. El 77,8% de los encuestados no está de acuerdo con que el Gobierno le pague a la AFA 650 millones de pesos por los derechos y el monopolio para televisar los partidos de fútbol.

Más repercusiones sobre la Ley

Un sector del Partido Socialista (PS) expresó un cerrado rechazo al proyecto de ley de radiodifusión que envió el Gobierno nacional, mientras que otro se mostró abierto al debate, pero pidió más participación para el sector de las cooperativas.

El diputado nacional Roy Cortina, autor del proyecto de Ley de Medios del PS, opinó que "no parece apropiado que las nuevas reglas de juego partan de la vulneración de los derechos adquiridos por los actuales licenciatarios en el marco de la normativa vigente, como consecuencia de la fijación del plazo de un año que dispone la iniciativa oficial para ajustarse a los términos de la ley que se sancione".

Además, subrayó que "si se aprueba el proyecto del Poder Ejecutivo y se admite a las telefónicas por fuera de las restricciones generales y otorgándoles ventajas groseras, se va a terminar excluyendo del mercado a otros actores para que estas empresas tengan el monopolio del manejo del cable en Argentina".

Por su parte, el Secretario de Relaciones Institucionales del Partido Socialista, Héctor Polino señaló que si el Congreso Nacional aprobará el proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales, tal cual lo envió el Poder Ejecutivo, "las cooperativas, corren el riesgo cierto de continuar siendo discriminadas". "En definitiva seguirían con las mismas restricciones actuales –agravadas aún más en el proyecto– para hacer radiodifusión, en un pie de igualdad con los operadores privados de carácter comercial", agregó.

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