En 45 días los precios escalaron hasta un 70 por ciento

Entre diciembre y lo que va de enero se produjo el mayor aumento de los últimos doce meses. El pollo lideró las alzas. A los alimentos se sumaron los servicios: taxis, peajes, pasajes, expensas, combustible, celulares, cine y medicina prepaga.
La mayoría de los alimentos básicos y nueve servicios masivos se encarecieron repentinamente en los últimos 45 días, algunos por encima de la inflación anual del 15% que los economistas midieron durante 2009. Estas subas, de entre 1% y 70%, impactaron de lleno en el poder adquisitivo de los consumidores de clase media. Según cálculos elaborados por Crítica de la Argentina, esas suban empobrecieron en más de 600 pesos el ingreso mensual de una familia porteña. Las mediciones de analistas privados revelaron que en diciembre y lo que va de enero se registró la mayor suba de precios del último año. El kilo de carne vacuna, por ejemplo, aumentó un 20%. El pollo subió hasta un 70% y el queso fresco, 6,4%. El litro de leche se incrementó 12% promedio, mientras que los 200 gramos de manteca, 24%. Los ajustes en frutas y verduras se aplicaron una semana antes de Navidad. El zapallo, la acelga, el durazno y el tomate encabezaron la lista de productos remarcados entre 20% y 30%. Los incrementos de taxis, peajes, pasajes de ómnibus de larga distancia, expensas, combustible, llamadas de celulares, entradas de cine y abonos de medicina privada también encarecieron la vida en Capital. En los últimos días se sumó un nuevo incremento: el abono de televisión por cable subirá 9,8% a partir de febrero.

La recuperación de la actividad económica en los últimos dos meses explica esta repentina suba de precios. En diciembre, la inflación fue de 1,8%, la marca más alta del año según mediciones privadas. Las grandes cadenas de hipermercados también fueron responsables de estos ajustes. El bajo nivel de consumo –entre junio y octubre– obligó a los supermercadistas a mantener intactos los precios; incluso a pesar de que Guillermo Moreno autorizó algunos ajustes. Pero, con la llegada de las fiestas, los empresarios aumentaron al ritmo de la demanda.

Crítica de la Argentina elaboró un índice para comparar el gasto de una familia tipo antes y después de los recientes aumentos. Cada grupo familiar debe gastar 602,60 pesos más por mes. Para hacer ese cálculo, se midió la frecuencia de consumo de cada servicio y de una canasta de alimentos de precios medios para cuatro personas. El resultado final evidenció que el poder adquisitivo familiar cayó repentinamente en los últimos 45 días por la aceleración de la inflación y la remarcación injustificada de comerciantes antes de las fiestas.

• El combustible fue el último servicio afectado por la inflación. El litro de nafta súper pasó de costar $ 3,109 a $ 3,127 el 1 de enero. Para medir el impacto de este aumento en el ingreso familiar, se eligió un Volkswagen Gol de cuatro puertas y motor de 1.4 como ejemplo. El tanque de ese auto carga 51 litros o 160 pesos de combustible. El consumo promedio en Capital es de tres tanques mensuales, 480 pesos. En noviembre, llenar el tanque de nafta tres veces por mes costaba 474 pesos.

• Las entradas de cine subieron de 23 a 25 pesos el 4 de enero. Una familia tipo gastará en una salida mensual dos pesos más por ticket, 100 pesos en total. Antes, ir a ver una película costaba 92 pesos.

• El minuto de la llamada de celulares con abono aumentó de 0,50 a 0,79 centavos en diciembre. Un plan familiar con cuatro líneas, que incluye 100 minutos libres, sin mensajes de texto, se encareció en 45 pesos mensuales. En noviembre, ese servicio costaba 450 pesos para toda la familia. Hoy, 495 pesos.

• La mayoría de los servicios de medicina prepaga en Capital se ajustaron un 19% entre diciembre y enero. La tarifa de un plan de salud básico con cobertura para los cuatro integrantes de una familia aumentó 152 pesos. El abono mensual que costaba 800 pesos en noviembre subió a 952 pesos en sólo 45 días.

• Las expensas se incrementaron un 10% en lo que va de enero. Un departamento de cuatro ambientes en pleno Barrio Norte, sin servicios centrales, pasó de pagar 250 a 275 pesos.

• Las tarifas de los accesos a la Ciudad de Buenos Aires y los peajes de la ruta 2, que unen la Capital Federal con los centros turísticos de la costa atlántica se incrementaron antes de las fiestas de fin de año. Ir en auto hasta Mar del Plata, por ejemplo, cuesta ahora tres pesos más por vehículo. En total, un viaje que no superaba los 35 pesos de ida y vuelta en noviembre, hoy cuesta 41 pesos.

• Los pasajes en ómnibus imitaron a las concesionarias viales y subieron un 20% los precios de los tickets a todos los destinos del país. Si dos integrantes de una familia van a Pinamar deberán gastar 480 pesos para ir y volver: 240 pesos cada uno. En noviembre, ese viaje costaba 400 pesos para dos personas.

• La bajada de bandera y la ficha de los taxis porteños aumentó un 21% en diciembre. El costo de un viaje de microcentro a Barrio Norte pasó de 17 a 21 pesos en un mes. Una familia gasta 168 pesos en tomar dos taxis mensuales para hacer ese recorrido. Antes de la suba, el costo por el mismo servicio era de 136 pesos.

• Para medir la suba de precios de los alimentos en los últimos 45 días, Crítica de la Argentina confeccionó una canasta económica de 40 productos para preparar las cuatro comidas diarias de cuatro personas durante un mes. Por 1.490 pesos, una familia puede comprar seis kilos de carne barata, ocho kilos de pollo, varios kilos de verduras y frutas de estación y ocho litros de leche, además de otros alimentos básicos. Esa misma canasta costaba 1.240 pesos en noviembre.

Los analistas esperan más subas

Para los analistas consultados por este diario, los precios de los alimentos seguirán incrementándose durante 2010 a un ritmo mayor que el año pasado. La fundadora del Centro de Finanzas Buenos Aires City y ex directora del IPC del INDEC, Graciela Bevacqua, anticipó que la inflación anual para este año será del 20%. "Prevemos que la inflación de los alimentos será generalizada y más alta que la del año pasado. La recuperación del nivel de actividad es la razón", opinó la analista.

Rodrigo Álvarez, economista de EcoLatina, coincidió con Bevacqua y explicó que el incremento de los precios en 2009 superó el 15%, incluso a pesar de que la actividad económica cayó el 3,5%. "Es una inflación muy elevada para un período de recesión. Esto explica por qué los precios empiezan a acelerarse cuando la economía comienza a reactivarse", dijo el analista.

El viernes, el INDEC anunció la inflación para todo el 2009. Las cifras oficiales afirman que fue de sólo 7,7 por ciento.

OPINIÓN

El abuso de los comerciantes

Héctor Polino (Ex diputado por el Partido Socialista y representante legal de la asociación Consumidores Libres)

Todos los años, los comerciantes se aprovechan del aumento de la demanda previa a las fiestas y suben los precios. Siempre ocurrió eso, incluso durante la convertibilidad. En aquella época no se notaba tanto porque, como reinaba la estabilidad, los ajustes no superaban el 5%. Pero ahora, cuando la inflación anual supera el 15%, se aplican incrementos de hasta 20%. La última semana de diciembre me ocurrió algo revelador que demostró que es real y no una teoría infundada. Recibí un regalo de Navidad que fui a cambiar el 28, el primer día que abrieron los comercios tras los feriados. Me sorprendí al ver que la remera que tenía en la mano costaba un 20% menos en la vidriera que en el ticket de compra. Costaba 80 pesos y se la habían vendido a mi mujer a 105 pesos. Entré al comercio, cambié la chomba de color y pedí que me reembolsaran la diferencia. Tras varios minutos de discusión apareció el dueño y me reconoció que había subido los precios un 20% porque la demanda había aumentado mucho. Y me explicó que después de las fiestas las bajó porque a 105 pesos no iba a poder venderlas. Los comerciantes se aprovechan del auge de la demanda y aumentan los productos sin motivo. Este año, el consumo repuntó por el pago del medio aguinaldo, de las asignaciones familiares y de las promociones bancarias. Todo ese dinero se volcó al mercado interno en pocos días. Los sectores de menores recursos recibieron ese ingreso que no esperaban. Y como no tienen capacidad de ahorro, lo gastaron en regalos.

Ceguera y tenacidad, el plan económico

Nicolás Salvatore (Economista del CEDES y coordinador general de la consultora Buenos Aires City)

En los últimos meses de 2009 se aceleró la inflación, alcanzando una tasa de 1,8% mensual en diciembre, lo que equivale a un ritmo de 24% anual. ¿Por qué, a contramano del mundo, la inflación argentina es tan alta?

Lograr tal resultado no fue sencillo, hubo que darse maña desde la política macroeconómica, insistiendo en el error con mucha tenacidad y ceguera desde 2006 en adelante. Tanto esmero logró alcanzar tasas de inflación del orden de 26% en 2007 y 23% en 2008. Este proceso inflacionario contrajo el poder adquisitivo del salario y desaceleró bruscamente la actividad económica ya a principios de 2008 (previo al conflicto agropecuario), hasta caer finalmente la economía en recesión hacia fines de dicho año, agudizándose luego durante 2009 con la ayuda de la crisis internacional.

Debido a que la economía argentina operaba ya desde 2007 en un escenario de inflación elevada, la desaceleración/recesión de 2008-2009 no indujo a un escenario de baja inflación, como suele ocurrir en las recesiones debido a la caída de la demanda. Si bien la inflación doméstica disminuyó, alcanzó el 15% en 2009, un nivel demasiado alto para una caída del PIB del orden del 3%.

De este modo, se fue configurando en 2008-2009 un escenario de estancamiento económico con alta inflación, llamado "estanflación". En esta patología económica la inflación elevada se vuelve "persistente", retroalimentándose a través del propio proceso de formación de expectativas, que juegan así un rol central en tanto causa de las (elevadas) tasas de inflación futuras.

La configuración de este previo escenario de estanflación es, pues, la razón por la cual la débil recuperación de la actividad económica de fines de 2009 volvió a generar un proceso de aceleración inflacionaria, empeorando más aún en diciembre, y delineando las perspectivas inflacionarias para 2010. Había que darse maña.

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