“Son días clave en la investigación por las explosiones de la Planta Piloto”

El abogado penalista es representante del gremio de los docentes universitarios en la causa que lleva adelante la Justicia Federal. Cree que las pericias que se están desarrollando acercarán a la verdad.
El abogado penalista Eugenio Biafore es el representante legal del gremio de docentes universitarios en la causa por las explosiones de la Planta Piloto ocurridas el 5 de diciembre del año pasado.

Aseguró que no hubo demoras en la etapa de investigación, y que el año transcurrido está dentro de lo previsto para una causa de esta complejidad. Sin embargo, admitió que se está cerca de producir las pruebas necesarias para acercarse a la verdad. Cree que transitan días clave.

-¿Qué balance hace del año transcurrido en la causa por las explosiones?

-El balance es positivo en el sentido de que la acción del gremio en carácter de querellante ha permitido incorporar al proceso probatorio pruebas que nosotros pensamos seriamente que son dirimentes, tal como las pericias de higiene y seguridad, como las técnicas en el lugar del hecho y en relación a los instrumentos utilizados en la Planta Piloto.

-¿Estas pericias son trascendentales?

-Desde el comienzo, nosotros entendíamos que una parte fundamental para investigar la verdad real pasa por estas pericias. Fueron incorporadas y se están llevando a cabo. Estamos en días clave para su producción y sus resultados.

Por otra parte, en el expediente y en la causa también hay elementos importantes y suficientes para debatir las otras dos líneas de investigación: la del combustible, que debe explicar el traslado hasta la Planta; y la tercera, relevante en lo político, la intervención de los diferentes organismos de la Universidad para que esta propuesta de investigación estuviera instalada dentro de la Universidad, no por el resultado dañoso sino como sistema de funcionamiento normal de la estructura. Creo que el expediente avanzó mucho; nosotros sentimos que en el Tribunal ha existido colaboración, ha existido apertura y desde el punto de vista de los querellantes también hemos podido incorporar ahora material probatorio. Es cierto que falta producir otro material probatorio y es cierto que faltan luego etapas de debate que serán definitorias dentro del proceso.

-¿Pero no es demasiado tiempo un año y que aún reste investigar?

-Siempre la Justicia tiene plazos que quizás los que estamos cerca hasta naturalizamos. Creo que a nadie le podría parecer lógico que el proceso probatorio, de investigaciones, se prolongue por un año. Lo que pasa es que depende de esta naturalización de conocer que a veces los sistemas probatorios y de la propia Justicia no tienen los tiempos que serían razonables para una sociedad que ha sido conmovida por esta situación, para los familiares, los compañeros de trabajo y la comunidad universitaria completa. De todos modos, yo no podría achacar mora en la actividad del Tribunal o en la producción de la prueba que no devenga de la propia dinámica lenta. Pero de ninguna manera podría denunciar una mora como ocurre en otras causas cuando uno entiende que el procedimiento se está estirando más de lo natural o esperable.

-¿El cambio de juez a mitad del proceso fue importante o es irrelevante para ustedes?

-No, de ninguna manera es irrelevante, nunca es irrelevante la dirección del proceso. Como querellantes teníamos una ventaja por la cual el cambio no aparece como que pudiera transformar el rumbo, porque toda la actividad inicial la llevamos con una relación muy próxima con el secretario hoy juez -Carlos Ochoa-, y eso permitió que no aparezca como un cambio absoluto. Hemos trabajado mucho, digamos casi personalmente con Ochoa en los tiempos de secretario y ahora. Entonces, no es irrelevante, no nos agarra de sorpresa y además confirma las líneas que eran parte de la discusión que tuvimos al comienzo cuando Ochoa era secretario, por lo cual no nos produce temor este cambio.

-¿Qué hipótesis quedan en pie a esta altura?

-Diría que, por el impacto que tiene esta causa en la comunidad, a nosotros nos parece que hay que ser prudentes y estar a la espera de los resultados de las pericias que se han realizado y las que están en proceso. Estamos próximos a tener la visión desde los peritos y allí uno podrá, al informe técnico, sumarle una previsión que como querellantes hemos tenido.

-¿Qué lectura hace de los sumarios en la Universidad?

-Es más una obligación de la administración en general y de la Universidad en particular labrar un sumario para investigar un hecho que se produjo en su propio seno y que ha tenido el resultado que ha tenido. En esto no hay dudas. Lo que a nosotros, como representantes del sindicato, nos pareció que rozaba los límites naturales del procedimiento es que el carácter del sumario es siempre disciplinario. La investigación siempre que se transforma en sumario busca culpar a alguien respecto de un hecho a través de una responsabilidad. La pregunta es que si es un principio del derecho procesal penal que las acciones y penas terminan con el fallecimiento del sospechoso, imputado, por qué se iba más allá en los sumarios inclusive llamando a los familiares de los fallecidos. Esto no lo podemos entender, lo criticamos, lo seguimos criticando, nos parece que la última respuesta que se dio en el Consejo Superior para explicar esa continuidad no resuelve la situación. No hubo justificación para que los sumarios avancen más allá de la propia víctima y por una razón de que Argentina firmó tratados internacionales donde el derecho de la víctima es superior al interés del propio Estado de investigar: y estamos ante víctimas.

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