Los diarios del fin de semana

Un diario nacional desplegó a página completa un reportaje en el que Luis Juez no se privó de vulgaridades.
Humor a porteños

Algún periodismo porteño está deslumbrado por Luis Juez. Lo ha seducido con sus frases, sus chistes y su estilo comunicacional asaz payasesco. Un personaje así no se ve todos los días. Incluso Artemio López, el encuestador y sociólogo presidencial, cayó rendido a sus pies: ha anunciado que dedicará una parte de su blog a recuperar y reproducir los chistes de Luis Juez. Sí, los chistes; no las propuestas políticas ni los números de su gestión de gobierno. Ayer, en el suplemento Enfoques de La Nación, generalmente destinado a temas serios, Juez se confiesa y despliega sus teorías a troche y moche. Claro que los de La Nación no se chupan el dedo. Describen a Juez como "el mismo que fue un adalid de la transversalidad a comienzos de la era kirchnerista y que el 28, aliado con Elisa Carrió y el socialismo competirá por una banca en el Senado". Le tienen picado el boleto. Agrega que Juez "se queja de quienes le piden chistes como si fuera un cómico de la TV". No podemos dejar de coincidir con el ex intendente de Córdoba cuando afirma en el reportaje: "He sido muy bocón y lo sigo siendo. Tengo que ser un poco más mesurado, más tranquilo". Pero, al parecer, decidió postergar para un futuro incierto este cambio en su estilo. En el reportaje despliega una idea política vulgar, con la que procura un impacto publicitario inmediato pero que, después del 28 de junio se le volverá en contra. El periodista le pregunta por algo obvio: la abundancia de propuestas antioficialistas en Córdoba. Pero Juez no mira la realidad de ese modo. Para él, Mondino y Schiaretti son una variante del kirchnerismo, que en un gran acto de simulación, pretenden hacerse pasar como distantes de las posiciones del gobierno nacional y eso es lo que le explica al azorado entrevistador. El periodista duda de que sea éste otro de sus chistes pero se convence de que no lo es cuando Juez redobla la apuesta y dice que "la lista del radicalismo fue armada en la Casa Rosada por Randa-

zzo y Parrilli". Esta visión desopilante de la política de Córdoba se volverá contra Juez en la misma noche del 28 de junio. En efecto: al momento de analizar el resultado electoral, y aún en el caso de que él triunfara con el 40% de los votos, como ha anunciado, según el análisis que él realiza, será superado por el kirchnerismo al sumar los sufragios de peronistas, radicales y la propia lista de Accastello, confesadamente oficialista. Juez, en su delirio, termina siendo funcional a quienes dice combatir. ¿Es otro chiste? No: es Luis Juez de cuerpo entero.

• Organización (I)

Los actos políticos ya no son lo que eran. Para bien y para mal. Antes eran expresión cuasi espontánea de las masas. Si uno piensa en el 17 de octubre de 1945, por ejemplo, cuando los trabajadores y el pobrerío se movilizaron por las suyas, pidiendo la libertad de Perón, no puede más que decepcionarse al mirar el acto del 1 de Mayo organizado por Hugo Moyano en apoyo al oficialismo. El carácter espontáneo, salvaje, dio a aquella movilización un carácter épico que lo ha incluido definitivamente en los libros de Historia. Ahora, en cambio, los actos públicos y movilizaciones de trabajadores se hacen casi por delivery. Se levanta el teléfono y se habla con la empresa que alquila escenarios, baños químicos, globos gigantes de publicidad, colectivos, etc. y se le pide la cantidad necesaria. Claro que hay que lograr también que la gente vaya. Y vivimos un tiempo en que las motivaciones del espíritu no pasan por su mejor momento. Hay que estimular a los muchachos. Hay que hacerles una propuesta que no puedan rehusar. Y se consiguió una fórmula aceptable: cien pesos para los que vayan desde Capital y 300 para los que lo hagan desde la provincia de Buenos Aires. Además, una Coca de dos litros y dos sandwichs de jamón y queso, según trascendió. La organización vence al tiempo, dijo Perón. Habría que agregar que también vence al desgano político. Se calcula que un acto de la magnitud del logrado el 1 de Mayo en la Av. 9 de Julio costó al Movimiento Obrero Organizado la suma de 10 millones de pesos. Para el futuro, hasta Moyano podría ahorrarse la concurrencia: lo envía a Devalis, a Tarico o a cualquier otro imitador de voces, le añade un doble que gesticule un poco y el capo de la CGT puede mirarlo por TV tomándose una cervecita en el living de su propia casa.

• Organización (II)

En la semana ocurrió otro hecho que demuestra que la política va en tren de perder definitivamente la inocencia. Un programa televisivo ofrece a los candidatos y personajes del mundo de la política pasear con las cámaras de TV por la calle para medir la reacción de la gente. Esta vez fue Aníbal Ibarra el invitado. A poco de andar, hombres y mujeres se acercaban al ex intendente a saludarlo, a desearle suerte, a pedirle que se sacara fotos con su familia. La producción del programa, sin embargo, descubrió que todo el movimiento generado por el ex jefe de Gobierno capitalino había sido cuidadosamente organizado por el propio Ibarra. En un determinado momento, el entrevistado comenzó a percibir que los avispados periodistas de Canal 13 habían comenzado a avivarse del montaje. Fue allí que Ibarra se retiró algunos metros de las cámaras "para hacer una llamada importante". Pero lo hizo con tan mala suerte que se llevó el micrófono que estaba utilizando para la nota periodística. "No me manden más gente que se están dando cuenta", instruyó al militante ibarrista que había organizado el despliegue de fans. La orden de Ibarra retumbó en todo el país y estuvo disponible en YouTube durante varios días, hasta que Artear reclamó por sus derechos y el desopilante informe desapareció de la Web. Ya lo decía Perón: del único lugar del cual es imposible regresar es del ridículo.

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