DIARIO CLARIN PUBLICO EL HALLAZGO DE UN GLIPTODONTE EN SAN PEDRO

En San Pedro, a 170 kilómetros de la Capital, un grupo de paleontólogos aficionados fundó hace 10 años un museo, el Fray Manuel de Torres, para exhibir los hallazgos que lograron rescatar en las canteras de la zona.
Esta vez, sorprendieron a la comunidad paleontológica con el fósil de un embrión de gliptodonte, un armadillo gigante que solía pisar fuerte en América del Sur. La pieza, un pequeño fémur de tres centímetros, tiene unos 500.000 años. Huesos fosilizados de un megamamífero aparecen cada tanto, pero es la primera vez que se logra desenterrar un embrión fosilizado de esta especie.

Fue encontrado en la reserva paleontológica Campo Spósito, un yacimiento ubicado a 10 kilómetros de la ciudad. El modo en que lograron rescatarlo tiene dosis de perseverancia y también de casualidad. Días atrás, las lluvias intensas erosionaron tanto el suelo de la cantera que dejaron al descubierto numerosas piezas fosilizadas. Una de ellas fue un diminuto fémur. Nadie imaginó que podía pertenecer a un animal que, en su estado adulto, llegó a medir lo mismo que un auto mediano.

Para saber sobre sus orígenes, consultaron a Eduardo Tonni, jefe de la División Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata. El logró dar con la definición exacta: "Es el fémur de un ejemplar en desarrollo ontogenético muy temprano (embrionario), probablemente correspondiente a un grupo de gliptodontes". El experto contó que "lo poco que se sabe de los megamamíferos extintos (entre ellos se encuentra el gilptodonte) proviene de parientes actuales. Llama la atención, en este caso, que siendo tan pequeño ya esté desarrollado el hueso. Dada la importancia del material, se requerirán estudios más detallados que aporten precisiones".

Para el grupo paleontológico que lo encontró, la importancia excede lo científico. Es otro logro que premia su dedicación. José Luis Aguilar, jefe de equipo del Museo Paleontológico de San Pedro, coincidió en la importancia de esta pieza por ser la más pequeña recuperada hasta hoy de estos animales. Y agregó: "Permitirá saber si los huesos presentaban variaciones de proporciones entre crías y adultos y determinar el grado de solidez que poseía el esqueleto estando todavía en estadio embrionario".

Los armadillos gigantes eran herbívoros, vivieron en el Cuaternario, tenían una gran coraza y llegaron a pesar 1.500 kilos.

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