El diálogo tiene otro escollo: se llama Néstor

Por Francisco Olivera

La hilacha más sugestiva del cambio de estilo kirchnerista tras el tropiezo electoral puede entreverse en un dato conocido en los despachos económicos del Gobierno: los redactores del decreto que puso en funciones a Norberto Itzcovich en el Indec fueron, antes de las elecciones, el propio Itzcovich y su jefe político, Guillermo Moreno. La otra sospecha ya forma parte de las conversaciones entre empresarios argentinos: la mayoría cree que el Consejo Económico y Social, la expresión del diálogo multisectorial de la Casa Rosada, no es otra cosa que un montaje destinado a ganar tiempo y seguir como antes.

El problema, razonan, no es la presidenta Cristina Kirchner, sino su marido, Néstor. Ante la sexta convocatoria al diálogo desde 2004, los más minuciosos de la Unión Industrial Argentina (UIA) se dedican a revisar episodios recientes: la última vez, en febrero, durante la visita presidencial a Madrid, encabezados por el metalúrgico Juan Carlos Lascurain, los dirigentes fabriles delinearon la iniciativa con Cristina y el jefe de la CGT, Hugo Moyano. Tras entrevistarse con referentes del Consejo Económico y Social de España, la idea murió tras el regreso a Buenos Aires. "La Presidenta hizo del diálogo un eje de campaña, pero Néstor Kirchner nunca creyó en eso", dice un hombre que trabajó cerca de ambos.

Así, la sospecha general es que el Consejo está a punto de fracasar antes del debut. "Y..., medio que falta para cerrarlo", admitió, escueto, uno de los pocos empresarios optimistas que estuvieron la semana pasada en la comida con la Presidenta en la Casa Rosada. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que les comentó ese día que siempre había soñado con su cargo actual, no ha vuelto a comunicarse con ellos. Algunos contactos ensayó esta semana el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que adelantó en privado que sumaría al campo. Pero en varias de esas cámaras están convencidos de que deben monitorear el asunto a través de otro funcionario: Julio De Vido, ministro de Planificación y verdadero intérprete de Kirchner. "Si De Vido no se ocupa, es porque a Néstor no le importa -dijo otro de los comensales de aquella noche-. A Aníbal lo dejan jugar con el trompo para que se divierta un rato. Y a Tomada lo manda la señora [por Cristina]."

Semejante escepticismo puede explicar que la Asociación Empresaria Argentina, que preside Luis Pagani y cuyos vicepresidentes son Paolo Rocca y Héctor Magnetto, les haya tomado el gusto a las palabras por primera vez en 6 años y se haya anticipado a todo con el crítico comunicado que se conoció el domingo. El texto se había discutido cuatro días antes en una reunión; se decidieron a difundirlo al ver que lo aprobaba más de la mitad de los asistentes.

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