¿Diálogo o juego para la tribuna?

Por Jorge Oviedo

El caso de un ministro de Economía que jura su cargo ante la casi total ausencia de empresarios entre los invitados es, como mínimo, sorprendente. Las justificaciones de los ausentes a la jura de Amado Boudou en su cargo fueron de que ya habían iniciado el descanso de fin de semana largo a que el convite llegó demasiado tarde. Nada cuesta imaginar que no hace mucho tiempo varios de los mismos que esta vez no se dieron por enterados habrían corrido para llegar a tiempo.

Más sorprendente es que al día siguiente la Presidenta convocara al diálogo y a una suerte de consejo económico y social, donde también estarían los sindicalistas. "Eso es lo que le gusta a [José Ignacio] De Mendiguren", dijo un empresario, a quien la convocatoria no le cayó del todo bien. La idea de la primera mandataria es consensuar medidas, pero en la simple presentación sin fecha de convocatoria reveló lo que será la estrategia. Fue cuando dijo que allí habría que ver quién cede cuando se tiene que otorgar algo a un sector. Pareció una clara alusión a una eventual rebaja de las retenciones, que podría ser emparentada con un aumento de precios de los alimentos, que haría reaccionar a los sindicatos, y a una rebaja de subsidios a la energía, que malquistaría a algunos industriales.

"Parece un intento de neutralizar, de rodear a los que hacen reclamos más fuertes, como los ruralistas, con sindicatos y empresarios oficialistas, que todavía quedan; a Moyano acaban de volver a llevarlo al lado de ellos", dijo otro hombre de empresa.

Tampoco hay demasiadas ilusiones en cuanto a lo que pueda hacer Boudou. "Ha tenido una relación razonable con Moreno, trabajaron bien cuando la Anses le hizo el salvataje a General Motors. Pero una cosa es la relación cuando se hace lo que Moreno quiere y otra cuando hay que decirle que no", explicó un ejecutivo. En algunas compañías se quejan de que desde que el plenipotenciario secretario juega al empresario con fondos públicos hace, además, competencia desleal. "Llama a las compañías para exigirles que compren papel de Papelera Quilmes o que elijan autos de General Motors si van a renovar su flota; es una locura, de él depende la Comisión de Defensa de la Competencia."

En la UIA no está consensuado el documento para llevar al eventual consejo. "[Pablo] Challú, De Mendiguren y [Roberto] Arano no tienen la aprobación del resto de la conducción y ya varios pusieron el grito en el cielo", dijo una fuente.

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