El diálogo entre campo y Gobierno, cerca de caerse

El diálogo entre campo y Gobierno, cerca de caerse
Los ruralistas enviaron una carta a Aníbal Fernández reiterando reclamos.
Ya pasaron dos semanas desde la reanudación de las negociaciones entre el Gobierno y la Mesa de Enlace. No es mucho tiempo, pero los dirigentes del campo -como ya sucedió con la mayoría de los partidos de la oposición-, consideran que las promesas de diálogo del kirchnerismo no conducirán a la solución de los problemas del sector. "Los Kirchner siguen en la suya", sintetizó ayer un ruralista.

Con una carta dirigida al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, los popes de la Mesa de Enlace intentaron forzar una definición sobre la suerte que correrá el diálogo con el sector. La mandaron el jueves, pero hasta anoche no habían recibido respuesta. El texto recordaba 22 planteos que el bloque rural hizo al Gobierno 15 días atrás, en la única reunión que mantuvieron con el jefe de ministros y su par de Producción, Débora Giorgi.

Además de desoír esos reclamos, el Ejecutivo ha concretado muy pocas de las medidas que prometió unilateralmente en esa ocasión. Cumplió sí con la promesa de elevar las compensaciones a la leche, pero más por temor a un paro de tamberos.

Pero no hubo noticias de la apertura de las exportaciones de trigo y maíz, ni de la flexibilización de los requisitos embarcar carne. El secretario Guillermo Moreno y del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, siguen marcando los tiempos y tonos de la gestión.

El titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, advirtió que el sector no concurrirá a una eventual convocatoria del Consejo Económico y Social. Y no descartó la convocatoria a asambleas para definir posibles medidas de fuerza.

La dirigencia rural, en este aspecto, no precipitará los acontecimientos: sabe que el contexto político es muy diferente al de 2008 y esperará la conformación del nuevo Congreso en diciembre. El kirchnerismo ya no tendrá mayoría y ellos esperan finalmente poder discutir allí sobre las retenciones.

En la intimidad, los agropecuarios dan por perdida la votación en el Senado por la extensión de los superpoderes, que entre otras cosas permiten al Ejecutivo fijar ese tributo. Por eso, ayer mostraron su desencanto con la inflexibilidad del oficialismo. "Hay algunos que no se dieron cuenta del cambio que quiere la Argentina", señaló Carlos Garetto, de Coninagro. Mario Llambías, de CRA, se quejó porque muchos legisladores "creen que su trabajo es aplaudir cuando habla la Presidenta".

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