Los Diablos Rojos vienen marchando.

Con Tevez durante casi todo el partido, el Manchester ganó el primero de sus dos juegos pendientes.
El frío gélido del miedo o el cálido aliento en la nuca. La figura puede ser cualquiera de las dos. El hecho es que algo de eso recorrió rápidamente los apenas 53 kilómetros que separan Manchester de Liverpool. Es que los Diablos Rojos ayer le ganaron 1-0 al Wigan uno de sus dos partidos pendientes y se pusieron a tan sólo dos puntos del equipo de Mascherano e Insúa, pero claro, aún con un juego menos (lo cumplen el 17 de febrero, de local, contra Fulham). Ergo, los de Alex Ferguson son potenciales líderes de la Premier League, el torneo que el Liverpool persigue tras 18 años de sequía.

El United siente la carga de la seguidilla de compromisos. En el último mes, entre Premier League, Mundial de Clubes, FA Cup y Carling Cup, lleva disputados nueve partidos. Por eso le costó el Wigan, que aunque viene haciendo una gran campaña (está séptimo en el torneo), no debría representar un problema para el Manchester en Old Trafford. Pero lo fue... Igual, Ferguson, gran técnico y gran suertudo, tuvo ante sí el partido ideal para la situación que afronta. A los 52 segundos de juego, Cristiano Ronaldo hizo honor a su flamante FIFA World Player: desbordó por derecha y tiró el centro para que Wayne Rooney sólo tuviera que empujarla. Se habla de partido ideal, porque este United de calendario ajetreado puede sacar la mínima ventaja y descansar en una defensa sólida: con éste, sumó su noveno partido sin goles en contra en la Premier.

El tema es que no todo es color de rosas y que el cansancio pasa factura. A los siete minutos de partido, Rooney sintió el pinchazo en el muslo izquierdo y debió salir. Se habla de un desgarro. Por eso, el reemplazo de Tevez fue por casi todo el partido de ayer y sería por varios de los que vendrán. Carlitos no pudo desnivelar en un duelo que resultó áspero y que el Wigan siempre amenazó con empatar (muy bien el ecuatoriano Luis Antonio Valencia). Pudo haber liquidado rápido, a los 25' del primer tiempo, cuando se fue mano a mano contra Kirkland, llegó a gambetearlo por su derecha, pero la pelota se le fue larga. Luego, hizo amonestar a Scharner por una falta. Todo esto, mientras la cuenta regresiva para que el Manchester haga uso de su millonaria opción está en menos 16 días.

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