La deuda interna de la guerra al terror

A un mes del atentado fallido en un avión rumbo a Detroit, que Barack Obama atribuyó a errores de inteligencia del gobierno, una comisión investigadora creada por la Cámara alta acusó a la Casa Blanca de ser "lenta en reconocer y responder a las amenazas".
Osama Bin Laden no es el único que cree en la posibilidad de que se produzcan nuevos atentados en Estados Unidos. Apenas dos días después de que el líder de Al Qaeda prometiera que el país "no tendrá seguridad mientras no haya seguridad en Palestina", una comisión bipartidaria creada por el Congreso norteamericano para investigar y evitar la proliferación de armas de destrucción masiva difundió un informe condenatorio de la gestión de la Casa Blanca en materia de seguridad. "Las últimas tres administraciones han sido lentas en reconocer y responder a la bioamenaza. Pero ya no podemos darnos el lujo de aprender de a poco cuando sabemos que Al Qaeda está cada vez más interesada en adquirir armas biológicas y nucleares", aseguró el director del cuerpo, el ex senador demócrata Bob Graham.

"Casi una década después del 11 de septiembre de 2001 y apenas un mes después del intento de explosión de Navidad, Estados Unidos está fallando en reaccionar a las amenazas más urgentes, como el bioterrorismo", remató el ex gobernador del estado de Florida. En el primer discurso de su gobierno sobre el Estado de la Unión, que pronunciará hoy por la noche desde Washington, Barack Obama anunciará los planes de la Casa Blanca para mejorar la capacidad de respuesta a ataques bioterroristas y otras amenazas a la salud pública, adelantó ayer el vocero presidencial Robert Gibbs. En una entrevista con la cadena ABC, Obama aseguró que Al Qaeda está "enormemente debilitada" en comparación con 2001. Sin embargo, para la comisión investigadora creada en 2007 para evaluar periódicamente el estatus de seguridad del país, la reacción oficial a la amenaza terrorista es "pobre".

"La valoración no es positiva, sobre todo en lo que respecta a las amenazas biológicas", explica el documento. "Mientras el gobierno hizo avances para evitar grandes ataques, prestó menos atención a otras medidas para reaccionar de forma rápida y efectiva en el caso de un ataque para que no suponga una amenaza a la destrucción masiva", añade el informe. La comisión destacó sin embargo que ello no puede atribuirse sólo al gobierno actual porque la administración republicana de George W. Bush tampoco "reaccionó con la velocidad necesaria" a las posibles amenazas biológicas.

"Es especialmente preocupante la poca prioridad dada al desarrollo de vacunas y medicinas necesarias ante un ataque", concluyó la comisión. Según el coronel retirado Randy Larsen, director ejecutivo del informe, la "pobre reacción" al brote de gripe A (H1N1) en 2009 reveló que el país "no está listo" para responder a una situación de mayor gravedad.

Teherán se cerró a Washington

El líder máximo de la revolución iraní, ayatolá Alí Jamenei, aseguró que EE.UU. e Israel son "los peores enemigos" de la República Islámica y cerró la puerta a cualquier acercamiento con el gobierno de Barack Obama. "Confiar en EE.UU. es el mayor error", dijo Jamenei, que acusó a la administración demócrata de emplear internet como arma para tratar de derrocar el régimen teocrático. Teherán y Washington rompieron sus lazos diplomáticos en 1980, tras el triunfo de la revolución islámica contra la monarquía Pahlevi y después del asalto a la embajada de EE.UU. en Teherán. Tres décadas después, la disputa continúa pese a la voluntad de diálogo, aunque condicionado, expresada por Obama. En enero de 2009, tras llegar al Despacho Oval, el norteamericano ofreció emprender un nuevo capítulo si Irán aceptaba "abrir el puño".

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