Detuvieron a una pieza clave del tráfico ilegal de efedrina a México

Mario Segovia es rosarino. Lo acusan de enviar 8 mil kilos de esa droga desde 2006.Un hombre fue detenido ayer al mediodía en el aeroparque Jorge Newbery, acusado de ser el mayor proveedor de efedrina y otras drogas prohibidas a carteles de México.

Así lo aseguró confirmó el ministro de Justicia y Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, quien precisó que el detenido fue identificado como Mario Roberto Segovia, de nacionalidad argentina.

Este hombre -según la investigación- llegó a vender 8.171 kilogramos de efedrina, lo que le habría proporcionado una ganancia de ocho millones de dólares.

Segovia fue arrestado por policías de la Federal, de la Bonaerense y personal de la Side. Clarín pudo saber que el acusado será trasladado en las próximas horas al Juzgado de Zárate-Campana donde el juez Federico Faggionato Márquez sigue la investigación por la llamada "ruta de la efedrina".

Es que Segovia usaba el nombre de Héctor Germán Benítez. Y uno de los prófugos en el expediente de Faggionato Márquez figura con ese nombre. Por eso los investigadores quieren saber si se trata de la misma persona que están buscando en esa causa.

Según el ministro Fernández la investigación que terminó con la detención de Segovia comenzó en setiembre 2006. En ese momento en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, fuerzas federales interceptaron una encomienda que tenía 500 miligramos de un tóxico llamado Recinina. Si se ingiere este producto produce vómitos, hemorragias hepáticas y daños renales hasta la muerte. "En ese momento pensamos que se podía tratar de un producto de los usados para ataque biológicos", comentó el ministro .

Pero meses más tarde, otra encomienda tenía otro producto que llamó la atención. Era Aconitina, que en una simple dosis de entre 3 y 8 miligramos también puede producir la muerte de cualquier adulto.

El tema era que ambas sustancias como componentes de medicamentos están prohibidas en la Argentina por su alta toxicidad.

Allí es cuando la policía comienza a profundizar en estos envíos cuyo destinatario era Héctor Germán Benítez que tenía una "oficina virtual" en la ciudad de Rosario.

El primer detalle que tuvieron en claro los investigadores fue que el tal Benítez era en realidad el nombre de un detenido que estaba en la cárcel de Sierra Chica acusado de robo calificado. "Benítez por lo tanto no exístía, o evidentemente el destinatario del paquete no era ese hombre, que estaba en un penal", explicó Fernández.

Después de algunos seguimientos, la Side comprobó que el destinatario era en verdad Mario Segovia, un hombre que según Fernández se dedica "a la fabricación de CD y DVD truchos" y que vive en una mansión en el barrio Fisherton de Rosario. Allí se lo conoce --dijeron los investigadores-- por los autos de lujos que maneja. Su nombre justamente aparece en una lista de ricos y famosos, empresarios y deportistas a los cuales se los investiga para saber si compraron sus vehículos de buena fe o participaron de alguna maniobra para eludir el pago de franquicias.

Anoche la Policía allanó la casa que tiene Segovia en Fisherton. Allí encontró una camioneta Hummer importada con franquicia diplomática, según aseguraron a Clarín los investigadores.

El ministro Fernández aseguró que Segovia llegó a trasladar desde 2006 a 2008 de Buenos Aires a Rosario, casi 8.171 kilos de efedrina que terminaron en el mercado mexicano, donde esa droga vale alrededor de 30 millones de dólares.

Segovia fue detenido ayer cuando estaba a punto de tomar un vuelo con destino a Iguazú con un primo suyo llamado Sebastián Segovia. Los investigadores trataban de aclarar ayer si este hombre también tenía alguna conexión con el negocio. Según el ministro "el primo andaba en lo mismo". Fernández elogió la actuación policial: "Esta investigación fue como un trabajo de un orfebre", dijo.

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