Detuvieron a otro piloto acusado de participar de los vuelos de la muerte

Se trata del ex capitán Emir Sisul Hess quien negó los cargos ante el juez.
Una semana después de la detención en España del piloto Julio Poch, la Policía Federal arrestó en Bariloche a otro aviador que se habría jactado de haber participado de los llamados "vuelos de la muerte" de la dictadura. Se trata del capitán Emir Sisul Hess, trasladado ayer a los tribunales federales porteños, donde negó haber participado de tales prácticas.

Sisul Hess -apellidos paterno y materno, respectivamente- fue detenido el martes por personal de la delegación de la Policía Federal en Bariloche por orden del juez federal porteño Sergio Torres, el mismo que esta semana pidió la extradición de Poch. Sisul vivía en el barrio La Colina y fue detenido en su casa de la calle El Atardecer 4491 en Bariloche.

El ex capitán naval no ofreció resistencia y su casa fue allanada por orden expresa de Torres. El juez quería encontrar una suerte de registro que tenía Hess sobre los vuelos en los que participó. Los policías encontraron dos cuadernos, con unos códigos cuyo significado todavía no fue determinado.

El hombre, de 60 años, administraba un complejo de cabañas. Hay dos testigos en su contra, en una vieja investigación iniciada en 2003 por el por entonces juez Juan José Galeano y anexada luego a la causa ESMA. Uno de los testigos se llama José Luis Bernabei. Aseguró que Sisul le dijo haber participado de los vuelos de la muerte. El detenido sostuvo que este hombre integró las fuerzas armadas y mintió. Admitió haberlo albergado en las cabañas. El otro testigo es una mujer que trabajaba en el complejo junto con el ex marino.

De acuerdo con Bernabei, Sisul le dijo "con tono burlón" que "las personas que arrojaban" al mar "pedían por favor y lloraban para que no lo hicieran", según consta en la causa. Además, el testigo aseguró que el acusado le dijo que los vuelos de la muerte "generalmente" salían de las bases aéreas de El Palomar y Morón. "Les ponían una bolsa en la cabeza, los subían a un avión y así los trasladaban hasta ser arrojados", habría dicho el acusado, según el testigo.

El detenido negó ayer en Tribunales haber comentado alguna vez que haya participado de los vuelos de la muerte y atribuyó la acusación a su ex esposa y a una pelea que dijo haber tenido con Bernabei, según informaron fuentes judiciales. Además, sostuvo que en la Armada no voló aviones con instrumental -supuestamente necesarios para la zona de Buenos Aires- sino que generalmente pilotaba helicópteros.

Sisul fue trasladado al penal de Marcos Paz. En diez días Torres resolverá su situación procesal. Muy probablemente siga detenido y quede procesado, pese a los argumentos con los que se defendió. El ex piloto está imputado por los más de 900 casos de víctimas de la dictadura que pasaron por la ESMA, la mayoría de ellas aún desaparecidas.

El ex aviador dijo que nunca voló los aviones Electra o Skyvan, que son los que se habrían usado para arrojar al mar con vida y sedados a las personas que estuvieron secuestradas en la ESMA y rechazó las prácticas violatorias a los derechos humanos.

Fuentes judiciales recordaron que algunos sobrevivientes de la ESMA mencionaron en la causa que también se habrían usado helicópteros para tales prácticas.

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