Detuvieron a Olivera, jefe de la represión en San Juan

El juez Rago Gallo pidió su captura en diciembre por la causa Camus, pero está implicado en las 47 que investiga.

El represor Jorge Antonio Olivera fue detenido por una unidad especial del Ministerio de Justicia de la Nación tras permanecer más de ocho años prófugo, según informó ayer el secretario nacional de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. El mayor retirado del Ejército es señalado como el jefe de la represión en la provincia, porque fue jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña 22. Es uno de los imputados por el secuestro y las torturas sufridas por la joven franco-argentina Marie Anne Erize y por la actual jueza Margarita Camus, entre otros delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.

Las causas Camus y Erize son parte de las 47 que tramita el juez federal de San Juan, Leopoldo Rago Gallo, quien había pedido la captura de Olivera en diciembre del año pasado por el primer caso. No obstante, el militar está implicado en todos los que se tramitan en la Justicia Federal local, según fuentes tribunalicias.

La detención, solicitada por la Secretaría de Derechos Humanos, se concretó gracias al trabajo de la Unidad Especial para Búsqueda de Personas Ordenada por la Justicia, dependiente del ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, Aníbal Fernández.

Duhalde elogió el trabajo de la Unidad Especial y la "eficaz tarea llevada a cabo por la Policía Federal, que detuvo a Olivera en la vía pública", en la localidad bonaerense de Vicente López, informó ayer en un comunicado de la Secretaría de Derechos Humanos.

El represor había sido ya detenido en Italia por la desaparición de Erize pero logró la libertad mediante "la presentación de un documento falso" y se hallaba prófugo desde el 18 de septiembre de 2000.

"La captura permitirá el progreso de la causa que investiga el Juzgado Federal de San Juan y se enmarca en el proceso de Memoria, Verdad y Justicia que el gobierno nacional viene impulsando desde el 25 de mayo de 2003", subrayó Duhalde.

Son 47 causas las que tramita Rago Gallo, de las cuales la de Camus, nieta del ex gobernador Eloy Camus, detenida desde 1976 a 1981 y hoy jueza de ejecución penal, es la que está más avanzada (ver aparte). Ayer, fuentes de ese Juzgado dijeron que aún no hay fecha precisa sobre cuándo traerán a Olivera -que llegó a la provincia como teniente primero en 1975 y operaba junto a su esposa- a declarar a San Juan.

Olivera estaba prófugo de la Justicia Federal sanjuanina por el caso Camus y ya había sido atrapado en el año 2000 en el aeropuerto Fiumiccino de Roma, después de que Francia pidiera su arresto y extradición por la desaparición de 16 ciudadanos galos durante la última dictadura militar argentina, incluida Erize, secuestrada y desaparecida en octubre de 1976 en el RIM 22 de San Juan.

El ex militar estuvo detenido 42 días, pero la Corte de Apelaciones romana lo liberó, en base al certificado de defunción apócrifo que desde Buenos Aires supuestamente habría enviado su defensa, mediante el cual -en el que figuraba que la muerte de Erize se había registrado en noviembre de 1976- se estimó que el delito había prescripto.

Tras ese fallo, Olivera regresó enseguida a la Argentina, pero el Tribunal Supremo de Casación italiano revocó la medida. Y después se supo que el polémico documento desapareció del expediente del caso. La Casación peninsular sostuvo que el delito no estaba prescripto porque se utilizó un cálculo de años inferior al que correspondía y, además, destacó que no estaba probada la muerte de la joven.

En los últimos años, Olivera trabajaba de abogado en el foro porteño defendiendo, entre otros, al represor Guillermo Suárez Mason. También, en los '80, integró el ala de militares "carapintadas" liderada por el coronel Mohamed Alí Seineldín.

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