Detienen en los Estados Unidos a un ex funcionario por trabajar como espía del régimen cubano.

Se trata de un ex empleado del Departamento de Estado norteamericano y su mujer. La pareja de septuagenarios pasó información clasificada por onda corta y a través de carritos de supermercado durante más de tres décadas.
Autoridades de los Estados Unidos arrestaron a un funcionario jubilado del Departamento de Estado y a su esposa, y los acusaron de espiar para el gobierno cubano, indicó hoy un portavoz.

Walter Kendall Myers, de 72 años, fue un agente ilegal del gobierno cubano por casi 30 años, afirmó el portavoz del Departamento de Estado PJ Crowley. Su mujer, Gwendolyn, de 71, fue arrestada por cargos similares. La pareja fue detenida el jueves, dijo Crowley.

"La actividad clandestina que se describe en los documentos de acusación, que se extendió por casi tres décadas, es increíblemente grave y debería servir como advertencia a cualquier otro en el gobierno norteamericano que traicione la confianza de Estados Unidos", declaró el fiscal general adjunto David Kris.

Antes de jubilarse en octubre de 2007, Myers trabajó como analista europeo en sus siete últimos años en la agencia de inteligencia del Departamento de Estado, conocido como Oficina de Inteligencia e Investigación, donde tenía acceso a datos secretos.

Enfrenta cargos de conspirar para suministrar información clasificada al gobierno cubano, según Crowley, que no dio a conocer detalles sobre el papel de Gwendolyn Myers.

Los arrestos ocurrieron tras una investigación de tres años del Buró Federal de Investigación (FBI) y la sección de seguridad del Departamento de Estado. De ser condenados, podrían pasar hasta 20 años en prisión.

Según el Departamento de Justicia, Myers usaba el código de "Agente 202" y su mujer el de "Agente 123". Ambos se habrían reunido en el exterior con representantes cubanos y se habrían comunicado por radio de onda corta con su contraparte cubana.

Myers además trabajó durante varios años como instructor en el instituto para servicios en el exterior del Departamento. Las investigaciones determinaron que sólo en el último año de labor espió más de 200 informes secretos sobre Cuba.

La pareja fue arrestada en un operativo encubierto del FBI. En una reunión, un agente de esa entidad se hizo pasar por espía cubano. Myers y su esposa accedieron a entregar informes sobre funcionarios gubernamentales norteamericanos responsables para América Latina.

Gwendolyn Myers también reveló en el encuentro cómo entregaba a los cubanos e material de espionaje. Una de las formas era intercambiar carros en el supermercado.

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