El deterioro laboral impulsa la demanda de formación

Un día después de abrirse la inscripción para los cursos de capacitación laboral instrumentados por la Municipalidad de Rosario, un altísimo porcentaje de los cupos establecidos quedó cubierto. Esta situación podría estar vinculada tanto a la calidad de los talleres como a una demanda insatisfecha de mano de obra. Desgraciadamente, el temprano y marcado interés por esta oferta parece explicarse más directamente, en este período, por la desaceleración del mercado de trabajo en la región y las consecuentes estrategias de reinserción.
Así lo estimaron los propios organizadores, que se sorprendieron porque la inscripción a las más de 200 opciones de formación gratuita, que suelen colmarse paulatinamente, tuvo una inusual masividad y rapidez. Prácticamente el 60 por ciento de las vacantes destinadas para jóvenes menores de 35 años y casi la totalidad del cupo disponible en las propuestas para mujeres por encima de ese rango de edad ya fueron cubiertos.

La presentación formal de esta edición del programa, que se realiza en forma institucionalizada desde 2005, fue ayer por la tarde. Pero un día antes ya se había registrado una avalancha de inscripciones. El secretario de Promoción Social, Fernando Asegurado, reconoció que esta reacción está ligada a los coletazos de la crisis financiera internacional.

La coordinadora del Area de la Mujer, Silvina Santana, señaló que "en general la gente se inscribía masivamente sobre el cierre de las convocatorias, pero en este caso ya comenzaron a llamar por teléfono desde diciembre".

Una perspectiva sombría sobre el mercado laboral que los rosarinos ya parecían anticipar y dejaron plasmadas en las discusiones realizadas en los distintos centros de distrito de la ciudad sobre el presupuesto participativo para 2009. En cuatro de los seis zonas en que está dividida la ciudad ubicó a los cursos de capacitación al tope de las demandas de fondos. En total, si se incluyen los 600 mil pesos surgidos de un convenio con la Nación, el presupuesto municipal este año para capacitación alcanza los 4 millones de pesos.

José María Catena, coordinador del Centro de la Juventud, detalló que a los cursos bajo su órbita se inscribieron 600 jóvenes en apenas dos días, sobre un total de mil cupos. En principio, hay disponibles 50 cursos para jóvenes, con un tope de 20 asistentes cada uno. Santana, del Area de la Mujer, acotó que en apenas 48 horas ya tienen casi cubierta la demanda para las 34 clases de capacitación disponibles en su reparticipación para el primer semestre de 2009.

En tanto, la directora del Servicio Municipal de Empleo, Gabriela Estrella, señaló que "entre los inscriptos creció mucho la demanda de recapacitaciones, fundamentalmente de personas que acaban de perder sus trabajos y quieren seguir dentro del mercado formal".

El abanico de capacitaciones incluye construcción, mecánica, gastronomía, hotelería, informática, textil y calzado, entre otros. Este año el gobierno local puso el foco en tres ejes que, a su vez, están relacionados entre sí: qué demandan hoy las empresas (recogida en una encuesta que estaba en manos de la Secretaría de la Producción), la posibilidad de crear microemprendimientos y, potencialmente, la conformación de cooperativas.

Fruto de otra hecatombe. La oferta de cursos surgió de una manera casi inorgánica después del crac de 2001, pero terminó de parir formalmente dentro del ámbito municipal en la etapa de la recuperación de la actividad económica, cuando las empresas comenzaron a tener dificultades para encontrar personal con habilidades en determinados oficios. En este período se produjo un auge también dentro de las propias empresas y sindicatos que se vuelcan a invertir en formación.

Desde entonces, el municipio tendió una red con más de 200 centros. En 2008, más de 6.000 personas participaron de los cursos. Además de la extensión de certificados, estas personas son incluidas en la base de datos del Servicio de Empleo.

En febrero, Asegurado ya admitía el crecimiento de las demandas sociales de los sectores más vulnerables de Rosario como secuelas de las crisis financiera, agigantadas por la migración interna producto de la sequía. Una mirada que el intendente Miguel Lifschitz reforzaría durante su discurso en la apertura de las sesiones del Concejo Municipal.

Ayer, Asegurado apuntó que la "situación hoy es aún más difícil", pero consideró que encuentra al gobierno y a los actores sociales de la región en un "escalón por encima del escenario 2001".

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