Detectaron a niños y adolescentes trabajando en un aserradero

Los inspectores de Trabajo labraron actas. Hubo tensión. Además, las condiciones de higiene eran pésimas. Pablo Bianchi De la Redacción de UNO
Inspectores de la Dirección de Trabajo de la Provincia detectaron a niños, uno de ellos de 8 años, y adolescentes trabajando en un aserradero de San José, en Colón. A la grave falta que significa emplear a menores de edad hay que agregarle las inexistentes condiciones de higiene y seguridad del lugar.

El operativo se realizó este fin de semana a pedido del Sindicato de la Madera de Concordia.

La Policía prestó colaboración en el procedimiento para evitar incidentes, ya que el encargado del lugar amenazó a los precoces trabajadores para que no se identificaran.

Los últimos informes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostiene que unos 215 millones de chicos trabajan en el mundo. Entre Ríos no esta ajena a esta situación que tiene su punto más alto en los sectores madereros, arandanero y citrícolas.

La Dirección Provincial de Trabajo (DPT) adelantó que continuarán los operativos en la Costa del Uruguay para tratar de erradicar el trabajo infantil y controlar la correcta inscripción de los empleados mayores de edad.

"Los inspectores, dependientes del Área Policía del Trabajo (inspectores laborales) y el Sindicato de la Madera de Concordia, se encuentran preocupados por la seguridad e higiene en el trabajo y permanentemente buscan mejorar las condiciones laborales de sus afiliados y que los mismos se encuentren con un salario digno que estén cubiertos en caso de accidente laboral", señaló un allegado al procedimiento.

Pequeños trabajadores. El lugar inspeccionado se encuentra ubicado en la localidad de San José, departamento Colón, a pocas cuadras del camino de acceso de la ruta nacional 14.

Según informaron los propios participantes de la diligencia, a su llegada se encontraron con un cuadro lamentable y preocupante; una madre joven con sus tres hijos de 15, 11 y 8 años, que realizaban el clavado de cajones para pollos y el ordenamiento de maderas, lo que –a raíz de las bajas temperaturas– se calentaban con un brasero, confeccionado con un viejo lavarropas.

Por otra parte, los inspectores descubrieron a otros menores realizando tareas en las maquinas, sierras. "Fue en ese momento que uno de los encargados, al ver que llegamos, le dijo que se tenían que ir", señaló el inspector, quien además indicó que se observaron incumplimientos por parte de la empleadora en las condiciones de trabajo y la falta de entrega de elementos de protección personal, protección a las máquinas y cables sueltos, entre otras cosas.

"Durante el procedimiento llegó al lugar un hombre que sería el empleador, quien llamó todos sus empleados y comenzó a gritar que les paga todos los sábados 150 pesos y que nadie más les va a dar trabajo si daban sus datos a los inspectores", destacó quien participó de la inspección, lo que seguramente hizo esta persona para poner a los empleados en contra de los inspectores.

Ya cuando la situación era tensa, hizo su arribó personal policial, momento que se dio comienzo a la confección de las actas y un informe para que todo esto sea elevado a las autoridades correspondientes, desde donde se adoptarán las medidas.

Finalizado el operativo, los inspectores lamentaron lo que sucedía en ese aserradero y aseguraron que los procedimientos en estos establecimientos continuarán en forma constante de manera de detectar nuevos casos.

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