Detalles del expediente que marcó la salida de Guglielmo

EL CIVISMO accedió a las más de 50 hojas que conforman el documento iniciado por un grupo de vecinos a fines del mes pasado.
A una semana del alejamiento forzado de Damián Guglielmo de la sociedad de fomento Villa Flandria, este medio accedió al expediente donde figura toda la documentación correspondiente a posibles irregularidades cometidas por la gestión que terminó su mandato el viernes, a partir de la conformación de una comisión normalizadora.

En más de 50 hojas, se incluyen reclamos de vecinos, informes de diferentes funcionarios municipales, denuncias penales contra Guglielmo y el decreto que puso punto final a la cuestionada trayectoria del fomentista como máximo responsable de una institución emblema de la localidad de Jáuregui.

En los últimos meses, mucho se habló de los juicios laborales que tendría la institución con ex empleados. Durante la reunión informativa que Guglielmo brindó la semana pasada, sólo admitió la existencia de dos instancias judiciales, una con sentencia firme y un monto a pagar de 44 mil pesos.

En el expediente, sin embargo, figura un documento donde una abogada de la localidad de Pueblo Nuevo detalla las deudas que la entidad mantiene con seis ex trabajadores. En uno de los casos, los incumplimientos alcanzan las vacaciones de 2005, 2006 y 2007; horas extras desde 2006 a 2008, ropa de trabajo durante cuatro años y el aguinaldo de julio del año pasado.

En otro caso, la comisión directiva que encabezaba Guglielmo dispuso despedir a una trabajadora, pero nunca cumplió con el pago de la correspondiente indemnización.

FLORES NEGRAS

En una comunicación interna entre el entonces secretario de Gobierno, José Armaleo, y el ex secretario Legal y Técnico, Alcides Pedurán, se hace mención al inmueble ubicado en la esquina de las calles San Martín y Del Colegio, dentro del predio del cementerio. En ese local, que pertenece al municipio, aún funciona una florería, cuya propietaria renovó el contrato de alquiler en junio del año pasado.

Sin embargo, a pesar del decreto que en octubre dejó sin efecto el acuerdo que entregaba a la sociedad de fomento la administración del campo santo, al momento del informe efectuado por Armaleo el canon por dicho arrendamiento aún no había ingresado a las arcas municipales.

Al respecto, en el expediente figura una carta documento que la Municipalidad envió a Guglielmo en los primeros días del corriente mes. En el texto, se intima al fomentista a "abstenerse de percibir cualquier importe derivado de cualquier relación contractual alegable por usted sobre dicho inmueble, bajo apercibimiento de incoar las acciones civiles y penales que pudieran corresponder".

A su vez, se insta al ex presidente de la sociedad de fomento Villa Flandria a rendir cuentas, en un plazo de 72 horas, "sobre el cumplimiento de las obligaciones a su cargo derivadas del contrato de cesión de fecha 1 de junio de 2008".

En la misma carta documento, el municipio también establece 72 horas para que Guglielmo rinda cuentas del pago del canon locativo al propietario de un local de la calle San Martín, donde funciona la delegación municipal, "conforme las cláusulas cuarta y quinta del referido convenio de comodato vencido, bajo apercibimiento de accionar judicialmente por su incumplimiento".

Por otra parte, en el informe confeccionado por Armaleo se hace referencia a la deuda que el municipio tiene con la entidad. En 2007, el máximo responsable de la comisión directiva requirió el pago de la totalidad de las sumas adeudadas.

"Es dable destacar que no obran en dicho expediente las certificaciones de servicio sobre las tareas realizadas y que correspondan a los períodos pendientes de pago (ejercicio 2007). Según Auditoría de deuda del municipio, corresponde intimar a la sociedad de fomento a la presentación de la certificación de servicios y acreditar los aportes previsionales, de obras sociales y sindicales, de los nueve empleados que manifestara existían en el período laboral denunciado", explica el entonces secretario de Gobierno.

Comentá la nota